La Casa Azul y el puerto de A Coruña le cantan a las cosas bonitas
El grupo celebró en Noites do Porto sus 25 años haciendo frente a la lluvia

Aunque la nostalgia a veces es tramposa, como reconocía recientemente Guille Milkyway, nunca está de más hacer un recorrido por ella, sobre todo cuando uno celebra 25años de carrera como La Casa Azul.
Y para celebrar un cuarto de siglo, nada mejor que empezar un concierto con toda una ‘Fiesta universal’. Y tras ella, Guille Milkyway dejó claras sus intenciones: “Será un concierto largo, como deben ser los conciertos“, aseguraba al tiempo que agradecía al público coruñés, ese que estaba cuando no estaba nadie”. “No sabéis la ilusión que nos hace estar aquí".
Y tras ‘Chicle cosmos’ y ‘No más myolastan’ empezaron a llover los aplausos bajo la carpa que protegió a los miles de asistentes de una lluvia que tampoco se quiso perder la fiesta.
“Muchas gracias bonicas” fue una de las frases más repetidas por Guille Milkyway durante un concierto que siguió con ‘Los chicos hoy no saltarán a la pista’ o ‘Ataraxia’, antes de hacer un primer llamamiento a las “cosas bonitas” que nos salvan de los problemas del mundo. “La violencia la combatimos entre todos”, aseguraba antes de lanzarse con ‘Gran esfera’.
Nostalgia
Un viaje por 25 años de carrera da para muchos recuerdos, tanto los de renombre, como los que se pasaron más por alto. Y así, tras el agradecimiento al público, a Noites do Porto y a su director, Héctor César, se lanzaron con algunas de esas "canciones que no solemos cantar", como 'Terry, Peter y yo', 'C'est fini' o 'Por si alguna vez te vas'.
Y en una suerte de segunda parte, comenzó 'El momento' de conexión directa por el público, que volvió a seguir con otro canto al amor, "una fantasía en la que a veces es mejor no creer", con 'Prometo no olvidar' y 'El fin del amor eterno', antes de cantarle a ellas, a todas ellas, con 'Esta noche sólo cantan para mí'.
Caerían algunos de los mentados buenos recuerdos, como 'Superguay', o viajes a oriente con 'Cerca de Shibuya'.
Pero en el muelle de Batería, La Casa Azul, también se arrodilló al 'Momento más feliz'. Y ese, para buena parte de Coruña está por ocurrir, tal y como Guille Milkyway dejó entrever variando la canción para que "el Dépor vuelva a estar en Primera y vuelva a brillar".
Traca final con invitada especial
Y claro, un viaje de tantos años es mejor no hacerlo sólo. Y por eso, La Casa Azul invitó al escenario a Soleá Morente, para cantar junto a ella 'Vamos a olvidar'.
Todo eso, antes de recordar a Juan de Pablos, quien dio a La Casa Azul una oportunidad poniendo en su día la primera maqueta en su programa 'Flor de pasión'. Y, de nuevo, viaje por esa nostalgia que no siempre es tramposa, con 'Tang de naranja, Colajet de limón', 'Galletas' o 'Me gustas'.
Todo eso antes de volver a ser uno con un público que se terminó de entregar para cantar a coro un tramo final en el que no podían faltar 'La revolución sexual', 'No hay futuro' o 'Nunca nadie pudo volar', antes de acabar de hacer frente a la incesante lluvia con 'Como un fan'.













