Las funcionarias del Servicio Galego de Consumo evitaron ayer, gracias a su valentía, una tragedia segura después de que un menor de edad de nacionalidad extranjera se autolesionara el torso con un cuchillo. Al parecer, el joven se presentó sobre las doce de la mañana en la oficina coruñesa de consumo, donde preguntó a una administrativa por una ayuda de Vicepresidencia.La trabajadora le indicó que se había equivocado de oficina y le redactó en un papel el teléfono y la dirección de la sede de Vicepresidencia, actualmente en el edificio Proa, en Matogrande. En ese momento, el adolescente intentó sustraer el teléfono móvil de la funcionaria, pero la trabajadora y sus compañeras evitaron el hurto del terminal y le invitaron a marcharse del lugar.
Diez minutos después de haber abandonado el edificio de la avenida del Ejército, el joven regresó a la oficina. En esta ocasión, ante la perplejidad de las funcionarias de Consumo, se despojó de su camiseta y sacó un cuchillo con el que amenazó con autolesionarse el torso. Un par de atrevidas administrativas intentaron convencer al norteafricano de que desistiese de su idea. Pero el menor comenzó entonces a producirse diversas heridas de consideración en su pecho y en sus extremidades mientras las mujeres intentaban parar la dantesca escena.
Una de las empleadas del Servicio de Consumo se acercó al menor para intentar retirarle el arma, pero fue imposible. Hemos pasado mucho miedo, estaba todo lleno de sangre y el joven parecía estar drogado, relataba una de las testigos del suceso. Finalmente el adolescente cesó de apuñalarse e intentó escapar del lugar, pero la Policía Nacional, que había sido avisada tras el primer robo del joven, procedió a su detención en la salida del mismo centro de la Xunta. Según varias de las burócratas, el joven de nacionalidad magrebí, aseguraba que le habían denegado una prestación en Vicepresidencia. Creemos que le habían denegado una ayuda en Familia, pero no lo podemos certificar, el menor no hablaba mucho y sólo pretendía autolesionarse, explicó una de las mujeres.
Además, las empleadas reclamaron mayor seguridad en el centro. Estamos en este lugar de modo provisional, pero aún así, necesitamos más vigilancia, como en todos los centros públicos de la Xunta, denunció una de las funcionarias.
En busca y detención > Por otro lado, la Policía Nacional detuvo en la madrugada de ayer a un individuo de mediana edad en su propio domicilio de la avenida de Monelos tras amenazar a su hija con una katana.
Según el informe policial, el hombre, que ya estaba en búsqueda y detención por orden de dos juzgados, padecía esquizofrenia y sufrió un episodio de grave de crisis que podía haber acabado en tragedia si la hija no hubiera podido escapar.