• Viernes, 24 de Noviembre de 2017

Vuelve España y vuelve el morbo

Poco cambian las cosas en la selección española que hoy se enfrenta a una débil Luxemburgo y a la que, a poco que salgan las cosas medianamente bien, se debe golear y con ello sellar prácticamente su presencia en la Eurocopa 2016. Está claro que a Del Bosque no le quitó mucho el sueño la convocatoria para esta noche en Las Gaunas y la del día 12 en Ucrania. La dificultad del rival es cero patatero. Más problemas los tendrá en Ucrania, pero que no debe alterar, salvo catástrofe, el camino de España a la tierra de los gabachos. No lo puedo negar. Me alegra la ausencia de Diego Costa. Ya era hora. Es cierto que lo hace por sanción. Pero también es cierto que su aportación al equipo nacional ha sido nefasta. En ocho partidos un solo gol, y con actuaciones desdichadas, Del Bosque se ha bajado de la burra y ha encontrado síntomas de comportamientos muy feos en Inglaterra que aconsejan comenzar a olvidarse del exjugador del Atlético y ahora en el Chelsa.  
El fútbol que viene desplegando La Roja, con una alarmante falta de gol, tampoco anima mucho a pensar que el público lo vaya a pasar bien. Los jugadores de los clubes llamados poderosos tampoco están en un aceptable momento de juego. En el Barcelona, faltará Iniesta por lesión, un jugador por el que siempre vale la pena pagar una entrada por verlo jugar. Otra historia es Piqué. Pero por motivos extradeportivos. Lo que sí puede conseguir el defensa azulgrana es que el público no se aburra. Se prevé, Del Bosque lo tiene asumido, que las pitadas hagan nuevamente su aparición contra el jugador culé. Sus cacareadas salidas de tono, lo que él califica de libertad de expresión, le dan cierto morbo a este choque. Personalmente aplaudo la valentía del catalán por decir lo que piensa y que otros, para quedar bien, acaban mordiéndose la lengua. 
Morata volverá a ser el hombre gol que España sigue buscando mientras que Mario Gaspar, Nacho, Nolito y Etxeita viven un sueño al alcance de muy pocos. Iker Casillas tratará de poner orden en tanto desorden y en el resto sigo viendo más de lo mismo. Muchos ya han perdido ese tren y esa motivación que antes provocaba acudir a una llamada de la selección. Sin duda, a la gran mayoría, seguir ahí, no les produce ni frío ni calor. El pasado Mundial de Brasil les hizo mucho daño. Y nunca han llegado a recuperarse de aquel ridículo.