Nueva mentalidad

Estaba cantado. Los resultados no acompañaron y la plantilla era incapaz de solucionar una dinámica negativa que día a día empeoraba más.

Estaba cantado. Los resultados no acompañaron y la plantilla era incapaz de solucionar una dinámica negativa que día a día empeoraba más. Y hubo que tomar decisiones que no gustan a nadie porque son sinónimo de fracaso. La calamitosa actuación de los deportivistas en San Sebastián aceleró lo que muchos ya intuíamos. Y al final se tomó el camino más fácil. Cesar al técnico Cristóbal Parralo, quien gozaba de toda la confianza del presidente Tino Fernández, del que recuerdo aquella frase: “Cristóbal está capacitado para hacerse cargo del Deportivo”, cuando ya Pepe Mel no era capaz de reconducir la situación y agotaba el escaso crédito que le quedaba. 
Pues no. Cristóbal tampoco pudo con la historia de un club ya habituado en exceso a vivir situaciones límite. El técnico andaluz acabó desquiciado y Tino Fernández, preocupado por el cariz tan negativo del equipo en la Liga, decidió poner punto y final a su vínculo con el club. Siempre queda la duda de si este tipo de evaluaciones son las más justas o habría que llegar más lejos y pensar en la plantilla, los auténticos protagonistas, y posiblemente culpables, de esta calamitosa campaña. 
Ellos son los que marcan el ritmo, los que juegan, los que tratan de evitar las catástrofes deportivas, los que se tienen que ganar a la afición y no lo contrario, los que tienen que correr, los que tienen que marcar los goles, los que se tienen que sacrificar por el club que les paga, los que tienen que ponerse los límites, los que más se tienen que implicar… 
Llegados a este punto, nos encontramos ahora con un nuevo técnico, el ex madridista Clarence Seedorf. Tampoco es un experto en esto de los banquillos aunque se nos intente vender, en palabras del presi, que “era lo que buscábamos”. 
Seedorf no es diferente al resto y llega al Dépor con las ideas muy claras y convencido de que esta situación tan delicada se puede sacar adelante. Le daremos muy gustosos la razón si se ganan partidos y el equipo consigue enderezar un camino repleto de inconvenientes y grandes decepciones.