• Viernes, 24 de Noviembre de 2017

La noticia estaba en el palco

Volvió el Deportivo al Teresa Herrera para medirse a un Villarreal que apenas apretó el acelerador

Volvió el Deportivo al Teresa Herrera para medirse a un Villarreal que apenas apretó el acelerador, lo que permitió que este regenerado Dépor se llevase el trofeo de manera cómoda en un choque donde los locales, por jugar en casa, le pusieron más ganas. Como suele pasar, hay equipos que toman estos compromisos como partidos de preparación y que suelen decepcionar. El martes volvió a ocurrir lo mismo. El Villarreal vino a cumplir con el expediente. Sin más. Y la organización no debe de obviar nunca esta circunstancia. Los de Marcelino, quien sorprendentemente el miércoles presentó su dimisión, jugaron más pensando en preparar su eliminatoria previa de Champions que en intentar conquistar un torneo cuyo prestigio decae conforme pasan los años. Los responsables de este evento de la época veraniega debían considerarlo. De no hacerlo, mucho me temo que su futuro está en el aire 
En cuanto al Dépor, aportó detalles muy interesantes con jugadores que proponen detalles nuevos y positivos. Los fichajes han ofrecido un buen tono y de seguir en esa línea es probable que disfrutemos con su fútbol y sus goles, con mención especial para el rumano Andone, un hombre gol que puede provocar más de una salida del club. También en la parcela central destacar el excelente trabajo de Guilherme, con muchas recuperaciones y un extraordinario talento, al igual que el turco Emre Colak cuya visión futbolística le hace “diferente” a otros compañeros de plantilla. 
Al margen de todo este tipo de experimentos realizados por Gaizka Garitano, la noticia estaba en la grada. donde Lucas Pérez fue protagonista de la mayor parte de los comentarios. La pregunta era clara: ¿Por qué no juega Lucas? Nadie aclaró nada. Tampoco el míster lo hizo al final del choque. Es más, creo que sus respuestas a las lógicas preguntas de los compañeros, hacen entrever algo extraño y que un servidor no se atreve a desvelar. Lo que sí toma mayor relevancia es la posible marcha del jugador. Por mucho que diga el míster e incluso el mismísimo futbolista. En su momento, fueron muchos los clubes interesados, pero es el Leicester de Claudio Ranieri el que suena con más fuerza para pagar los 20 millones de cláusula. Parece tan claro como la salida de Oriol Riera, cuya contribución al equipo en la pasada campaña, anotando tan solo dos goles, fue nula. El tiempo, como siempre, nos sacará de dudas.