• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

No todo vale

Conforme avanza el verano son muchos los problemas que se agudizan en el gremio de la hostelería.

cLa legislación vigente sobre las terrazas que cubren la mayor parte de nuestras calles peatonales (la Estrella, los Olmos, la Galera, la Franja, la Barrera etcétera) definidas como zonas de vinos y tapeo, se ha recrudecido seriamente. 
Los hay a favor y otros que se suben por las paredes porque les fastidia pagar sus impuestos viendo cómo sus esfuerzos por levantar cabeza en un sector complicado e incluso perseguido (según algunos profesionales), sufren las restricciones pertinentes de María Pita. 
La última ordenanza municipal sobre este tema deja un panorama muy desigual. Como surrealista es que se prohíban las terrazas en la calle Real (?) y donde la célebre Bonilla a la Vista se ve seriamente perjudicada cuando esa zona está ocupada por personas que no pagan sus impuestos. 
Todo ello depende por la calle que transites y la hora que decidas unirte a esa noria que supone bajar y subir al centro para vivir la noche. 
Recabo la opinión de hosteleros, pero algunos prefieren evitar el tema. Su idea, y aquí entra la típica picaresca, es dejar que transcurran los días y que las injusticias que son para algunos se solucionen con el paso del tiempo. Lo que sí es evidente, a pesar del control municipal, es que existen tramos donde las intervenciones de ambulancias y bomberos se ven comprometidas, especialmente cuando la noche te hace ver las cosas de diferente color. Y eso tampoco se puede consentir. 
Como tampoco lo vivido el pasado viernes 14 a las 20.45 horas en la zona de Torreiro y la Barrera. Una ambulancia y la Policía Municipal acudieron a la llamada de emergencia de un local donde había problemas con un cliente. Una vez detenido y esposado, la ambulancia pretendió salir hacia la Barrera o la Galera. 
Una municipal le indicó que era imposible. Que no pasaba. Con lo cual se vio obligada a salir marcha atrás en Torreiro hacia la Estrecha de San Andrés. Es cierto que no todo vale. Se impone el diálogo e intentar acercar posturas. Con chinchetas no se arreglan los problemas.