• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

La cara B del Deportivo

Tampoco es para que uno se vuelva loco por la derrota del Deportivo en Oporto, pero sí se vuelven a dejar muchas dudas sobre el actual potencial de la plantilla.

Tampoco es para que uno se vuelva loco por la derrota del Deportivo en Oporto, pero sí se vuelven a dejar muchas dudas sobre el actual potencial de la plantilla. Atrás quedan otros choques amigables donde los deportivistas se pasearon ante rivales muy asequibles que la época estival les ha puesto en el camino. No nos engañemos porque ese tipo de pachangas son solo eso: partidillos de barrio que solo valen para ponerse a punto de cara a una temporada que se presenta, una vez más, llena de incógnitas.  
Pero llegó el Oporto y nos acabó bajando a la tierra, haciéndonos recordar nuevamente la triste realidad de una pasada campaña  en la que se pasaron canutas hasta la jornada 37 con aquel empate sin goles en Villarreal que servía ya para mantenerse entre los grandes del fútbol español. 
El Deportivo de Oporto, por mucho que Pepe Mel trate de justificar el 4-0 encajado, nos demuestra que todavía queda mucha tarea por delante y sobre todo, que en campo luso se volvieron a ver muchos de los errores infantiles que vivimos en la pasada campaña y que, visto de ese modo, poco o nada ha  cambiado el panorama. Entiendo y comprendo que todavía la gente no está fresca, pero el sistema y los desaciertos siguen siendo los mismos. Sobre todo echo de menos nuevas sensaciones entre las caras nuevas y los que siguen en la plantilla, algunos de los cuales no comprendo a estas alturas cómo siguen en la nómina del club. Aquí ya es Pepe Mel quien tiene la palabra. Y no lo tendrá fácil porque cada vez se complica más el deseado regreso de Lucas al club coruñés. Un retorno que veo problemático aunque viendo los líos monumentales que se conocen ahora en el fútbol español entre amaños, presiones, amenazas, corrupciones y traspasos de locura, no se puede descartar nada. Además, no sé para qué quiere Mel otro delantero que acompañe a Andone en el ataque si siempre acaba jugando con el rumano solo en punta e incluso siendo suplente en alguna ocasión. No hay más que echar la vista atrás y ver la realidad.