• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

Indalecio Iglesias y su espíritu olímpico

Nunca creí que España igualaría o superaría

Nunca creí que España igualaría o superaría en los JJOO de Río 2016 las 17 medallas de Londres. No solo se igualaron sino que además se sumaron cuatro oros más, lo que demuestra que el deporte español deja de hacer bulto y marca una nueva era muy prometedora. Las mujeres ganaron en protagonismo a los hombres. Y me quedo con la actuación (sin olvidarme de los 16 gallegos que allí estuvieron) de la siempre omnipresente Mireia Belmonte. La fortaleza mental de una arrolladora Carolina Marín en bádminton (el tercer deporte que más se practica en el mundo) y cómo no, el desafío a la historia del atletismo de Ruth Beitia, con un salto de 1.98cm de altura. Es como pasar por encima del ex jugador de los Lakers Kobe Bryant. No quisiera olvidarme de Rafa Nadal. También es humano y no es perfecto. Se llevó el oro en dobles con Marc López, pero no superó su enorme fatiga en individuales y acabó totalmente desquiciado. No logró medalla pero demostró que tiene unos huevos de oro.
En este ambiente tan deportivo, cambio impresiones con un maestro del deporte internacional. Un ejemplo a seguir como persona y deportista. Hablo de Indalecio Iglesias Ferreiro, paralímpico en Barcelona´92 en tenis de mesa y experto en varios campeonatos de Europa y mundiales. Disfruta hablando de los Juegos y reconoce que siente una enorme nostalgia. Ahora ve los toros desde la barrera pero se muestra dispuesto a trabajar y a devolver todo lo que a él enseñaron. Entiende que el solo hecho de participar es un logro importantísimo ya que en los JJOO están los mejores deportistas del mundo y que para estar ahí tienes que conseguir unas marcas que no está al alcance de todos. Acabamos coincidiendo en que es vital conjugar un nivel físico y mental extraordinarios. Detrás de todo este espectáculo, están días, meses y años de duro trabajo, con multitud de dificultades de todo tipo. Indalecio, galardonado con la Distinción al Mérito Deportivo de Galicia 2014, no se olvida de su compañero del Club del Mar, Alberto Seoane Alcaraz, quien tomará parte en los Juegos Paralímpicos de Río 2016 de tenis de mesa y al que, insiste Indalecio, todos los jugadores y entrenadores de la sociedad coruñesa de San Amaro, donde empezó y desarrolló su carrera deportiva, le desean toda la suerte del mundo. “Siempre estaremos orgullosos de él porque es un claro ejemplo del triunfo del espíritu humano en la vida y en el deporte”. Palabra de campeón.