• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

Este Deportivo, sí

El nuevo enfrentamiento ante el Las Palmas nos deparó un Dépor

El nuevo enfrentamiento ante el Las Palmas nos deparó un Dépor diferente, más entonado, más centrado, más pendiente del rival, preocupado en las ayudas, más intenso y, sobre todo, más acertado ante la meta rival que ha derivado en la suma de tres puntos que devuelven la tranquilidad al grupo que ahora dirige Cristóbal Parralo. El resultado del choque disputado en las islas nos demuestra, una vez más, la grandeza de un deporte que siempre acaba dándote la oportunidad de revancha. Después de la vergüenza pasada en Riazor en el choque copero ante el cuadro canario, pocos creíamos en un equipo al que solo veíamos imperfecciones y que hasta la fecha nos había dado aburrimiento y tristeza. Sin embargo sería muy interesante recordar que este primer triunfo a domicilio es solo un buen paso para intentar seguir en la línea positiva que todos queremos, pero que esa euforia triunfalista no acabe desmadrándose y comencemos ahora a plantearnos retos y situaciones que no son más que ilusiones.
Y no dejo de recordar, creo que lo comenté en más ocasiones, la pasada campaña cuando llegó Pepe Mel para sustituir a Garitano. Mel y sus chicos hicieron maravillas en sus tres primeros compromisos. Se empató en Riazor ante el Atlético (1-1). Se ganó en Gijón (0-1) en la jornada 27 lo que significaba  el primer triunfo deportivista como visitante. Luego vino el Barça y se le derrotó 2-1 en un choque memorable. Y a la jornada siguiente aterrizó el Celta en Riazor (0-1) para humillarnos.
A partir de ahí, más sombras que luces, rondando siempre el descenso y que se salvaría en la penúltima jornada liguera empatando en Villarreal 0-0. Seguro que Cristóbal lo sabe muy bien y no querrá caer en esos mismos errores que hicieron sufrir a una afición con la que el equipo siempre estará en deuda. El nuevo técnico debe trabajar para garantizar el cambio que tanto ansiamos y que las oportunidades lleguen para todos evitando problemas de acomodo y personalidad. Que no jueguen estos o aquellos por que sí y sobre todo, saber repartir el talento. Que lo hay.