El Club del Mar del siglo XXI ya está en marcha

No sé si fue la ciclogénesis con nombre de mujer la que hizo

No sé si fue la ciclogénesis con nombre de mujer la que hizo cambiar el rumbo de la historia en la sociedad coruñesa del Club del Mar, pero lo cierto es que el temporal que azotó Galicia el pasado domingo 10, hizo que la convocatoria de elecciones a la presidencia cambiase el rumbo de la historia y proclamase nuevo regidor a Ángel Garmendia (quien me asegura estar impresionado por el capital humano tan importante que tiene esta sociedad) por un estrecho margen de 12 votos sobre el equipo liderado por Manuel Lugrís. Y es que las tormentas limpian y refrescan. Y al final, siempre acaba saliendo el sol.
Con otra cara, otro ambiente y enfilando ya una nueva etapa de trabajo y acercamiento al socio, el Club del Mar del siglo XXI ya está en marcha. Estas elecciones han puesto de relieve lo que antes de producirse muchos nos preguntábamos. ¿Cuál sería la respuesta del socio? Y lo cierto es que resulta desalentador. Se ha demostrado que no suele implicarse en este tipo de comicios, ya que su participación ha estado lejos de la deseada teniendo en cuenta que existen 3.700 socios de los que solo pueden votar 2.280 y que al final se escrutarían 663 papeletas.
También cabe la posibilidad de que quienes perdieron en esta elección no hayan sabido ganarse la confianza de una mayoría y no solo de unos cuantos, de aquellos a los que se les requiere su presencia en la sociedad solo cuando hay que ir a votar. Hay que hacer que el socio se involucre, que entienda que está ahí para algo más que para pagar un carné. Y para eso, lo repito una vez más, su empatía con la sociedad es clave. Y para demostrarlo, dejar constancia de una anécdota (hubo muchas) que me cuenta una mujer muy arraigada al Club al conocer el resultado de las elecciones: “Hacía años que no me sentía tan feliz. Por la tarde, a pesar de la lluvia, fui a una playa y allí sola, me puse a gritar como una loca de alegría. Por fin”. Es significativo.