• Martes, 21 de Noviembre de 2017

Hay que cambiar el guion

El Deportivo sigue sumando. Esa es la realidad. Sin embargo, pienso que las cosas no llevan el ritmo

El Deportivo sigue sumando. Esa es la realidad. Sin embargo, pienso que las cosas no llevan el ritmo que todos deseamos. O dicho de otra forma: no estamos en la línea positiva de resultados que todos queremos. También es cierto que ahora, si nos fijamos en la clasificación, estamos en una situación que parece un tanto desahogada, pero engañosa. Dicen muchos aficionados que los puntos no engañan. Acepto pulpo como animal de compañía. Vale.
Sin embargo, esta circunstancia me recuerda enormemente a la pasada campaña. Una temporada donde todo el mundo al que le preocupa el Deportivo sabe que las pasamos canutas y que al final salvamos la categoría de auténtico milagro. Creo que ahora estamos en la misma tesitura debido a que el Deportivo no acaba de arrancar. Si el pasado curso salvamos los muebles en la última jornada fue debido a que los demás clubes que luchaban por la permanencia lo hicieron peor que los blanquiazules y con sus nefastas actuaciones y resultados negativos facilitaron la milagrosa continuidad del Dépor en la mejor Liga del mundo.
Incluso los hay que echan de menos a los Juan Domínguez, Cani, Lucas Pérez, Oriol Riera, Fede Cartabia, Jonás, Lopo, Jonathan, Luis Alberto y hasta a Víctor Sánchez del Amo en el banquillo. Sacando de este baúl de los recuerdos a Lucas Pérez, no salgo de mi asombro.
Hay que ser realistas. En Riazor solo ganamos cuatro de los nueve partidos disputados anotando quince tantos, cinco de los cuales se los llevó en su mochila la Real Sociedad, y a partir de ahí nuestro Real Club comenzó esa tímida sensación positiva que nos lleva a vivir actualmente en “stand by” a la espera de mejores perspectivas de futuro tras el empate a un tanto en tierras canarias donde se hizo una primera mitad para olvidar, tal y como reconoció el rumano Andone tras un choque complicado ante un rival que se quedó con diez por la expulsión de Aythami y que Garitano, desde el banquillo, nunca tuvo las ideas claras a la hora de realizar cambios para ganar el partido.
Consecuentemente, sumamos un punto más, pero seguimos sin ganar fuera y ese es un lastre que no resulta fácil digerir. Y mañana, el Depor, acude a Ipurúa para enfrentarse a un Eibar que no ganó sus últimos cuatro partidos ante su público. Es el momento de avanzar y romper con ese borrón que nos persigue como visitante y ya toca que esta película cambie el guión y disfrutemos de un final feliz.