Marbella: aumenta el control a las falsificaciones

Una de las prioridades de los miembros de la Academia del Perfume 

Una de las prioridades de los miembros de la Academia del Perfume y de la patronal de la perfumería y de la cosmética es acabar con la venta ambulante y con las imitaciones de sus marcas. Que lo consigan depende no solo de ellos, también de las medidas que se adopten en aquellos puntos calientes donde más prolifera este tipo de comercio ilegal donde lo habitual es encontrarte con un ejército de subsaharianos, cargados de grandes bolsas, donde guardan los modelos más novedosos de Dior, Hermés, Chanel o Loewe, entre otros.
Un comercio ilegal que causa graves pérdidas entre quienes pagan sus impuestos y dan trabajo a miles de empleados. De ahí que tanto empresarios de Francia como de España hayan emprendido medidas judiciales contra aquellos que no dudan en utilizar todo tipo de argucias publicitarias para dar gato por libre al consumidor menos avezado, que están dando sus frutos, contra una competencia que califican de desleal. 
Para conseguir erradicar un comercio que solo sirve para engordar la cuenta corriente de quienes no dudan en aprovecharse de las necesidades de los que nada tienen y están dispuestos a cualquier cosa con tal de sobrevivir, el Ayuntamiento de Marbella puso en marcha de cara al verano una campaña que tiene como objetivo concienciar a los ciudadanos de que la compra de esa mercancía pone en riesgo miles de empleos. Para conseguirlo, han aumentado la vigilancia de la Policía en Puerto Banús, uno de los lugares donde la concentración de tiendas de lujo es la mayor de Europa. También en el Paseo Marítimo, así como en los chiringuitos de playa, donde la presencia de quienes intentan ganarse unos euros aumenta en estas fechas, aún a riesgo de ser detenidos. Según una encuesta interna realizada por la Policía Local en 50 establecimientos de la zona, el 90% de los consultados reconocen la drástica reducción frente a sus establecimientos de los vendedores ilegales, lo que demuestra que cuando las administraciones, bien sean locales o autonómicas, ponen en marcha medidas disuasorias, el resultado suele ser positivo. 
Quiero hacer una aclaración: el hecho de que los ambulantes ilegales se saquen unos euros para ir tirando no puede parecerme mal, a priori. Pero todos sabemos que detrás de esas gentes hay una mafia organizada que alquila grandes naves desde donde distribuyen las falsificaciones hechas en países asiáticos consiguiendo unos beneficios importantes que apenas llegan a quienes de sol a sol cargan con ellas y consiguen unas ventas para su sustento. Por ello, creo que hacen bien ayuntamientos e instituciones en poner trabas a ese negocio oscuro que se esconde en una mal entendida caridad con los del topmanta.