Desayuno con diamantes en Marbella

Lo reconozco, estoy nerviosa ante un acontecimiento

Lo reconozco, estoy nerviosa ante un acontecimiento único, el más importante de cuantos se celebrarán este verano en Marbella y que promete fuertes emociones. Se trata de la subasta de joyas más importante del año en España. Un evento social al que se espera que asista la crema de la crema marbellí, esa a la que es difícil identificar. Pasar desapercibidos es regla de oro para ellos, sobre todo en esta época del año, ya que aumenta el número de periodistas en busca de famosos, lo que les obliga a disfrazarse de lagarteranos o a esconderse debajo de los pinos que diría María del Monte.
Entre las joyas estrella se subastará un collar de diamantes y diamantes fancy amarillo intenso de Graff, valorado en tres millones de euros, así como un parasol que perteneció a la última zarina de Rusia María Feodorovna con marfil y plata, valorado en unos 16.000 euros. El objetivo principal de esta subasta es convertir Marbella en una cita de este tipo de acontecimientos. Subasta a la que han confirmado su asistencia coleccionistas nacionales e internacionales, de firmas tan prestigiosas como Cartier, Faberge, Boucheron, Chopard, Carrera y Carrera, Graff, Philipe Patek o Piaget entre otras. Estoy segura de que son muchos los ciudadanos que al leer estas líneas se sorprenderán porque se celebren este tipo de acontecimientos, en los que se valora tanto o más que el dinero, la pureza de los diamantes o brillantes, pero también su pasado social o familiar. Herencia de sagas venidas a menos, a los que la crisis obliga a deshacerse de sus joyas más preciadas. Difíciles de exhibir salvo que pertenezcas a la realeza, prácticamente los únicos a los que no les preocupa desempolvar el legado de sus antepasados.
De ahí mi interés por conocer quién se llevará finalmente ese collar de diamantes y diamantes fancy amarillo intenso de Graff y cuánto se pagará por una joya tan exclusiva. Tarea nada fácil, me temo, teniendo en cuenta que no todos los que pujan están a la vista del público, protagonizando escenas dignas de una película de culto ya que ahora los inversores pueden optar por hacerse con uno de estos trofeos a través de la puja on line, lo que impide su identificación pública.