• Domingo, 18 de Febrero de 2018

Buenas noticias para Novo Mesoiro

A menudo nos preguntan por qué estamos en política. Es una cuestión de principios.

A menudo nos preguntan por qué estamos en política. Es una cuestión de principios. De buscar, quiero creer, un mismo destino. Esa meta es el bienestar y el progreso de nuestra sociedad. 
La política está trufada de sinsabores, de disgustos, de peleas dialécticas y de desencuentros. Pero también está repleta de alegrías y satisfacciones. Reconforta, y mucho, solucionar los problemas de la gente. De eso se trata. De procurar que todos vivamos un poco mejor a base de diálogo. Compromiso. Por eso cuesta entender que teniendo esa potestad, la de construir, haya quien escoja la parálisis.
Esta semana hemos estado en Novo Mesoiro. Hemos ido a escuchar. Pero también hemos sido portadores de buenas noticias. Los vecinos de este barrio joven y combativo llevaban tiempo pidiendo un pediatra para su centro de salud. Con una población potencial de 1.800 niños, parecía una justa demanda. La Xunta de Galicia ha hecho un esfuerzo y desde el pasado día 31 Novo Mesoiro cuenta con un segundo pediatra y una matrona especialista en educación maternal. La Xunta cumple.
Tienen lo que pedían. Lo que necesitaban. Hemos compartido con ellos su satisfacción. Celebraron la noticia. El pundonor de los vecinos ha ido dando sus frutos. Tienen un barrio moderno y acogedor. Tienen centro de salud. Tienen guardería. Tienen accesos dignos. Pronto tendrán colegio. Tienen quien les escuche, quien traslade sus inquietudes a los que responden o deberían responder. Nos tienen y nos tendrán.
Nuestro compromiso no acaba aquí. Mañana, en el Pleno, vamos a hacer oír la voz de Novo Mesoiro. Vamos a exigirle a Ferreiro que cumpla su parte. Que desbloquee el Corredor Verde. Que mejore de una vez por todas un bus que el ingenio popular bautizó como el París-Dakar. Sobran las explicaciones. Que abra una biblioteca. Que amplíe el centro cívico. Que cumpla la palabra dada y acondicione los bajos de Ribeira Sacra.
Estamos seguros que de algo va a servir, aunque solo sea para que el alcalde, sus acólitos y los que los mantienen se pregunten ante el espejo para qué están en política. A lo mejor conseguimos que caigan del guindo y justifiquen el sueldo. Si así fuese, habrá valido la pena recorrer este camino.