• Martes, 24 de Octubre de 2017

Militancia, cero a la izquierda

Rajoy encuentra “razonable” la decisión forzada en el PSOE por los partidarios de la abstención. Es natural que Rajoy la encuentre así, pero tan “razonable” como ella habría sido la de negar el apoyo socialista a la formación de otro gobierno del PP.

Rajoy encuentra “razonable” la decisión forzada en el PSOE por los partidarios de la abstención. Es natural que Rajoy la encuentre así, pero tan “razonable” como ella habría sido la de negar el apoyo socialista a la formación de otro gobierno del PP. Es más; los argumentos de los contrarios a la abstención son, incluso, más razonables que los de los afectos a esa alternativa, si bien hay uno entre los que esgrimen que no es razonable: el que resta legitimidad a la decisión por no haber consultado a la militancia. 
¿Cuándo consultó como dios manda el PSOE a la militancia? Los partidos, cuando sientan sus reales en los predios institucionales y en los aledaños del poder, dejan de ser partidos para convertirse en agencias de colocación. La militancia pierde todo protagonismo y toda capacidad de decisión, pasando a ser una suerte de ejército de extras o de solicitantes. Los militantes más idealistas o valiosos se desalientan y los que no lo son tanto, conceden en chupar banquillo, pasillos, aguardando la llamada salvífica del míster. El PSOE hace mucho que se olvidó de la militancia, incluido el extinto Sánchez, que recurre ahora a ella después de vacilarla con la peregrina consulta sobre su pacto con Ciudadanos.
Pero no sólo el PSOE ha pasado de su militancia; el PP, más todavía. Lo que les gusta a los dirigentes son los votantes, no los militantes. También Podemos o la CUP pasan de ellos, por muchos círculos, debates y asambleas que empleen los líderes, como abalorios de vidrio, para contentarles.