• Viernes, 17 de Noviembre de 2017

La lata de Ciudadanos

Ciudadanos podrá sumarse al resto de los partidos en la reprobación

Ciudadanos podrá sumarse al resto de los partidos en la reprobación del ministro de Justicia, del Fiscal General y del Fiscal Anticorrupción, pero a Rajoy sólo le parecerá que, con ello, Rivera y los suyos dan un poco “la lata”, como, en efecto, les comunicó literalmente en la última sesión de control al gobierno.
Lamentablemente, Rajoy tiene razón: Ciudadanos, del que dependería que la dicha reprobación no quedara en agua de borrajas como ha quedado, se limita a dar un poco la lata.
Rivera, sostenedor del gobierno y, en consecuencia, algo cómplice de los enjuagues de éste para limitar o endulzar las investigaciones de sus numerosos y gravísimos casos de corrupción, amaga pero no da. Sin su apoyo, o con un apoyo que resultara más exigente, no sólo se irían a casa el ministro y los fiscales reprobados, sino el propio Mariano Rajoy con su gobierno en pleno, pero dando la lata, limitándose a dar la lata, refuerza al Ejecutivo, que, por cierto, no parece sino que se halla en posesión de la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados.
En efecto; oyendo a Zoido, a Soraya Sáenz de Santamaría o al propio Rajoy en las últimas sesiones parlamentarias, tan retadores y tan sobrados, diríase que disponen de esa mayoría absoluta que en España equivale, según parece, a hacer lo que a uno le da la gana. Lo aterrador es que técnicamente disponen de ella, pues los eventuales efectos de no tenerla en realidad se desvanecen merced, también, a los carminativos del reglamento. ¿Cómo se entiende que la apabullante mayoría parlamentaria que exige la destitución más que justificada de Catalá, Maza y Moix no sirva para que la sociedad española se desembarace de sus respectivas gestiones públicas, que tanto deplora?
Es cierto que Podemos da un poco de yuyu, que los nacionalistas van a su bola, y que el Partido Socialista Obrero Español no está, ni se le espera, para muchos dibujos, pero también lo es que Ciudadanos, que tanto pisto se da (como Cristina Cifuentes) como azote de la corrupción, podía hacer algo más, mucho más, que limitarse dar la lata.