MONJA SUPER STAR

Que las monjas canten repertorio religioso y lo hagan bien es “habitual”. Digamos que lo da el “hábito”. Que se conviertan en estrellas de la “canción profana” y lo hagan entusiasmando con una voz prodigiosa, como la ursulina sor Cristina Scuccia, entra en el capítulo de lo inusual, aunque haya precedentes. En 1964 una monja belga, la hermana Luc-Gabriel, de nombre artístico sor Sonrisa, llegó con “Dominique”, una melodía religiosa e infantil, a todos los rankings de la época por encima de canciones y ritmos.
Llegó a ser tan famosa que en 1964 ganó un Grammy a la mejor canción de gospel o canción religiosa. El éxito fue tan grande que todo el mundo quería conocer a la creadora de aquella canción, que gracias a su dulce voz se había hecho tan popular, puesto que en torno a ella existía un misterio sobre su identidad, refugiada en el seudónimo de sor Sonrisa, que por la presión mediática y de sus muchos fans acabo por desvelar.
En el caso de sor Cristina no hubo discreción alguna y se presentó con el hábito en el concurso “La Voz” italiano, con un repertorio actual. Se llevó el concurso de calle y ante la expectación causada, la grabación de un disco estaba “cantada” como así fue. El disco con diez canciones, que ya está a la venta –“No One” de Alicia Keys; “Try”, “Somewhere only we know” o “Blessed be your name”,y dos canciones inéditas “Fallin’ Free” y “L’amore vincerà”– tuvo un adelanto que ha provocado un torrente de comentarios, muchos de ellos “maledicentes”, sobre la canción elegida como adelanto.
Ni más ni menos que “Like a Virgin” de la “irreverente” Madonna. Ante la sorpresa causada por tal elección, provocadora de polémica, sor Cristina eludió el escándalo manifestando que “la canción se había transformado más en una plegaria laica que en un tema pop”. Y como tal suena este arreglo que pone en evidencia la capacidad de amor y de renovación de las personas. Sor Cristina ha entrado en el “claustro” de las grandes estrellas de la música y todos los ingresos por el disco serán destinados a la caridad.