• Jueves, 22 de Febrero de 2018

COGER EL TORO POR LOS CUERNOS

Ya se van conociendo descartes en la partida de las Fiestas de María Pita que había iniciado el anterior Gobierno Municipal.

Ya se van conociendo descartes en la partida de las Fiestas de María Pita que había iniciado el anterior Gobierno Municipal por si repetía mandato. Incluso el saliente, había dejado en el aire contratos prendidos con el alfiler de “apalabrados” lo cual es una jugada habitual cuando llegan las elecciones y también lo es que, si se produce el cambio, los nuevos mandatarios barajen las cartas del programa diseñado y jueguen sus bazas en función de su filosofía de gobierno, preferencias socio-culturales y el presupuesto disponible. 
De entrada el objetivo es el del cambio, para que se note la permuta  en el gobierno municipal y las fiestas de María Pita por su proximidad, son el campo de pruebas, el escaparate para mostrar sus nuevas decisiones que pasaran el filtro del beneplácito ciudadano que las aprobará o no. Programar unas fiestas no es tarea fácil. Siempre se parte del intento de contentar lo máximo posible a los ciudadanos, y que estos puedan elegir entre una amplia oferta para “todos los gustos y edades”. Para abrir nuevas puertas es necesario cerrar otras , se dice , pero, escorarse hacia una opción festiva, en detrimento de otra, puede levantar un oleaje de descontento sobre el que el nuevo Gobierno, tendrá que empezar a “surfear” al eliminar de su programa algunos actos festivos que ya tenían una implantación popular considerable. A lo mejor, por aquello del perfil anti-taurino de la nueva corporación municipal coruñesa, la frase de “coger el toro por los cuernos” no es la más adecuada, aunque su significado si lo es en este caso porque significa enfrentarse al “miura” de la  incertidumbre, optando por arriesgar,  asumiendo la posibilidad de ser cogido por la “fiera”.  Claro que si no se busca lo que se quiere, si no se corre el riesgo de recibir críticas, tampoco llegarán los parabienes. En alusión al presupuesto de las Fiestas de María Pita que es un “pastón”, opino que debe recortarse la duración de las mismas, y dejarlas en una “Quincena Grande” , como máximo, ya que un mes seguido agota , hasta el presupuesto. Dicho esto, después de los “descartes” que ya están levantando “polvareda”, habrá que conocer  nombres y actos, con los que se construirá la nueva propuesta festiva, que por las “prisas” e inexperiencia, es susceptible de futuras revisiones en función de la aceptación popular.