• Jueves, 22 de Febrero de 2018

2016: La música en la era digital

La innovación tecnológica marca el camino. Es indudable que la música constituye un importante elemento de nuestras vidas, ya sea que seamos conscientes de esto o no, aunque no participemos activamente en ella la música siempre está presente. 
Al tener tanta importancia en la cultura universal, y  generar cantidades monetarias millonarias en todo el mundo, la industria  discográfica intenta reinventarse una y otra vez para controlar la caída sufrida  a causa de diversos factores y lograr sostenerse en un campo inestable. 
La era digital en la que vivimos constituye uno de los mayores retos que la industria musical ha tenido que enfrentar, haciendo que las estrategias llevadas a cabo por los productores para alcanzar el mercado se tengan que implementar día a día, moldeándose de acuerdo a las necesidades y gustos de los aficionados.  Para 2016 se vislumbran dos parcelas de la industria musical, la “dependiente” y la “independiente”, conviviendo en la era digital. En los nuevos planteamientos todo indica que el negocio del “pop-rock masivo” de estrellas nacionales e internacionales  ya consagradas será prioritario y se seguirá invirtiendo  en quiénes tienen posibilidades de llegar a ese status, utilizando para ello todos los medios en sus campañas.  
Por otro lado está el escenario de las “música independiente” , que engloba múltiples estilos ,donde se agrupan grupos consagrados y emergentes, con atributos estilísticos variados y con un acercamiento autónomo, que han consolidado un territorio de referencia desde donde captan una considerable atención de aficionados que los incluye en el entramado del éxito comercial, aunque en menor escala de los primeramente mencionados.  
En esta relación de “independientes”,  también militan los “interpretes locales” conectados a través de distintas web y la radio digital, pero siempre en un nivel semi-comercial, obteniendo el dinero necesario para seguir haciendo música pero sin la “pretensión” de subir peldaños en la pirámide del éxito. En el medio de la “dependencia” y la “independencia” están “atrapados” artistas que miran hacia arriba, esperando la oportunidad de llegar al podio del triunfo y los que disfrutaron de él y quieren mantener su continuidad existencial en otra dimensión.