• Viernes, 20 de Octubre de 2017

15.000 millones de euros

Para poder pagar las pensiones habrá que implementar 15.000 millones que, desde el punto de vista coloquial

Para poder pagar las pensiones habrá que implementar 15.000 millones que, desde el punto de vista coloquial, viene a ser una barbaridad, aproximadamente. Pero que nadie se preocupe, porque nuestra clase política está dispuesta a realizar un esfuerzo, y ya existe un puñado de tontos contemporáneos pidiendo la jornada de 35 horas semanales, otro puñado de lilas comienzan a proponer que cada español, por el hecho de serlo, nada más cumplir la mayoría de edad tenga un sueldo, con independencia de sus saberes, sus méritos y su posición económica, amén de esa noble intención de aumentar las subvenciones al cine, al teatro, a la danza, a la música sinfónica, a la papiroflexia y al carril bici.
Ya de paso, en algunos ayuntamientos piensan poner más tranvías, si los tienen, o aumentar las líneas de los que existen, porque una ciudad sin tranvía viene a ser como una ciudad del Tercer Mundo, sin olvidar, claro, los títeres para niños y las jubilaciones anticipadas para empresas en crisis, con cargo al erario público, con lo que, dentro de poco, los 15.000 millones que nos faltan para pagar las pensiones se convertirán en 16.000 o 18.000. Pero que no cunda el espanto, porque todos los lilas de babor y estribor repiten la obviedad más gilipollas de cualquier programa electoral: “Que paguen más, los que más tienen”. En España, en Alemania, en Francia o en Estados Unidos, en Suecia o en Australia ya pagan más los que más tienen.
Lo que pasa que en España los ministros de Hacienda se piensan que cualquiera que se acerque a los 5.000 euros mensuales, por su categoría profesional, por su esfuerzo o por sus méritos, en un peligroso capitalista al que hay que evitar que se eche al vicio. Desde el más modesto trabajador hasta el alto ejecutivo, no hay ciudadano en España que, entre el IRPF y los numerosísimos impuestos indirectos no le sustraigan más de la mitad de lo que gana. Pero a lo que íbamos al principio. ¿Cómo pagaremos las pensiones y el carril bici? Está claro: subiendo los impuestos a los de siempre, o sea, a usted y a mí. A ver si usted se cree que los políticos son tontos.