• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

La novela de Larry Kramer es un grito en la fronda del amor

La novela de Larry Kramer es un grito en la fronda del amor que se expresa como un susurro en la humana exigencia de desear amar y ser amado.
Un grito en el amor y un gemido en la ternura, elemental caricia que le da sentido en esa imprecisa cordura que nos llevaba, en las relaciones sexuales, a preservar al otro de los desvaríos del huracán de nuestras naturales apetencias.
Es, en ese espacio sin noción de él, donde ambos consiguen que la relación pase de ser algo meramente mecánico –en aras de la autosatisfacción o la procreación– sublimándolo al animarlo en los delicados espacios del alma. No en vano es en la esfera de esa parte de las relaciones donde las fronteras entre los hombres se tornan más sutiles y confusas.
Faggots no retrata solo a los homosexuales, sino al hombre, en unos años de difícil gestión emocional, donde la idea de libertad lo llevó a transgredir por el mero hecho de hacerlo; creyendo que hería al sistema, cuando se hería a si mismo, forzándose en un ámbito que no admite discurso social, la singularidad y la dignidad.
Las secuelas de la gestión en masa de ese íntimo universo desembocan en frustración, y esta en rabia. Después viene el reproche, la desconfianza, y cómo no, la oportunidad de devorar al otro, por cualquier razón, y por qué no, por ser homosexual.
L. Kramer nos da la clave para enmendar el error, el amor, esa sublime ternura que nos iguala en la necesidad y distingue en lo necesario.