• Viernes, 24 de Noviembre de 2017

Eutanasia social

El fascismo nace de la mano de los eternos diseñadores de nuevas realidades

El fascismo nace de la mano de los eternos diseñadores de nuevas realidades, con  ventanas a ese paisaje que ellos disponen para nosotros, por supuesto, a nuestra imagen y semejanza, que es la suya, y con muchas puertas a sus despachos, que dicen nuestros, donde se han de forjan los magníficos campos de burocracia en que pastaremos un día sí y otro también.
Así nace y así se hace un sitio en el santoral de los calendarios políticos de una sociedad que no advierte el peligro. Cómo desconfiar de hombres que diseñan realidades con ventanas a paisajes idílicos, y con tantas puertas como despachos de esforzados burócratas.
Muy al contrario, se les anima, y cuando empiezan a pedir sin medida, se les mide como rebeldes, y si piden la cabeza de la solidaridad, se le advierte a esta que no sea tan escrupulosa con quien no reclama si no diferencia en el trato y tratar con indiferencia.
Y el día en que sentimos las cadenas, hacemos saltar las alarmas, pero nadie las oye, la muerte cerebral es ya un hecho.
Y como es así, seguimos en el delirio. Decimos: “si quieren votar no están sino ejerciendo un derecho democrático”. Pero la cuestión es que estas “bestias” de lo suyo, se adelantan al resultado, ellos son las urnas y también las papeletas, y comienzan a legislar como si ya lo hubiesen ganado. Y el primer paso hacia su voluntad es una ley de desconexión que ha de certificar nuestra muerte como individuos y como sociedad.