• Viernes, 24 de Noviembre de 2017

Tramas y otros enredos

Una trama es un artificio o confabulación encaminada al perjuicio de alguien.

Una trama es un artificio o confabulación encaminada al perjuicio de alguien. Tramar, por tanto, es disponer o preparar con artificios o engaños una traición o enredo…Conocemos ya la trama corrupta que nos hiere la nariz y empobrece nuestros bolsillos. Sabemos de las confabulaciones políticas que nos alejan de la igualdad, fraternidad, solidaridad, justicia… y ahora, Javier Casqueiro, desde Madrid, nos cuenta otra trama: la “estrategia del Gobierno para cambiar las fiscalías”.
En realidad, se trata de “romper con los mandos y los métodos en los tres principales órganos del Ministerio Público”. Y eso se hace, con nocturnidad y alevosía a través de un plan urdido por Rajoy, la número dos Santamaría y el ministro de Justicia, Rafael Catalá (Rafa para sus amigos encarcelados), pues no llegaba con la “policía patriótica” del exministro Fernández y su ángel-chófer. Y es que Rafael Catalá, coincidiendo con los anteriormente citados (ministro-ángel y chófer) también cree que el Gobierno debe intervenir en las investigaciones y procedimientos criminales ¿?.
El asunto, según parece, deja de funcionar por la codicia de unos, los pinchazos telefónicos y el buen trabajo de los cuerpos policiales. Descubierta la trama el personal pide explicaciones y, en algunos casos, reprobaciones. Mariano tendrá que declarar y no le valdrán sus consejos a los jóvenes de su partido: “Mirar para otro lado”, por no hablar de la incomodidad que debe suponerle andar con las manos quemadas tras apostarlas por Mata, Mato, Camps, Rus, Rita etc. Claro que más quemados estamos nosotros con tanta golfería, engaños, confabulaciones, tramas y mangancia.
Y hay otro enredo que merece una reflexión: la salida, en montón y aluvión, de los próceres de la derecha dándole recetas y consejos al PSOE, que está sin vivir en busca de su supervivencia. Desde Feijóo, que –tal vez recordando la época en que votaba a González– dice preferir para negociar a los socialistas, hasta Casado, que quiere un PSOE fuerte, pasando por Soraya y el portacoz, que aspira a un “partido socialista, vital para España”, todo son loas y consejos. ¿Se imaginan al Deportivo preocupado al enterarse de que su rival viene con juveniles y lesionados?
Al PP le conviene este socialismo, pues el de finales del 82 lo mandó a las cuerdas para bastante tiempo. Pero, al parecer, el enredo funciona, las tramas no quitan votos y, copio de mi amigo Marcos, que el lobo nos alerta. Claro, prefiere a las ovejas.