• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

Que palo ¿no?

A los llamados barones, a los ex que no querían que revisaran su tarea

A los llamados barones, a los ex que no querían que revisaran su tarea, a los articulistas que acompañaron en su tarea a los que apostaban por Susana Díaz, a tantos y tantos, que juntos en unión, querían  que todo siguiera igual… que les iba de p.m.
¡Qué palo! Resulta que el vencedor ya ganó en su día, con el 60 por ciento de la militancia y no se enteraron. Y es que Susana era la favorita del Partido Popular, de los grandes “jarrones chinos” del partido, de los que –hasta el pasado domingo– tenían asegurada su nómina y puesto; los que parasitaban a la sombra de toda esa peña que no supo, no quiso saber, qué pensaba el militante de base, qué pedían los socialistas a pie de calle.
Y resulta que Pedro Sánchez ganó en toda las regiones salvo en Andalucía y Euskadi. Que aquí, el rotundo apoyo del alcalde vigués y su grupo de presión, fracasó de forma sonora. Los votos para Sánchez doblaron a los que consiguió Susana Díaz.
Pero me gustaría detenerme en lo que se conoce como “opinión publicada”, llamada también la “Brunete mediática”, que inflamó al personal con soflamas que aún, el día después, sigue respirando por la herida. Desde las redacciones siguen sin entender que votaron casi el 80 por ciento de los militantes que, en una desigual competición, derrotaron a los augures. Qué  palo, ¿no?
España se queda al pairo, gemía desde su tribuna quien  aguantó vendavales y mareas que le dejaron varado a pie de playa. Otro desde “la escopeta nacional” armó la marimorena, un clásico de 13TV, puesto que hemos perdido estabilidad, patria y fe.
Y eso que había pistas: en una encuesta reciente el PSOE pagaba su no a la  política de izquierda, “desplomándose”, mientras la denostada Marea subía en intención de voto junto al Partido Popular. Ese ejemplo, que se repitió en muchos lugares, era la prueba de lo que pensaba el respetable de la acción y las omisiones del Partido Socialista.
Otra pista de lo sucedido puede buscarse en las reacciones del Partido Popular: el señor ese del que todo el mundo habla, que dirige el partido que sostiene al gobierno, en la noche del domingo felicitó ¡al Real Madrid por su victoria en la Liga, y, para no molestar, no llamó al ganador en el PSOE, partido al que quiere como socio!
A ese señor, a su gobierno y a sus tramas le reprochan desde Bruselas la corrupción y el malgasto. Otro palo, ¿no?