• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

Ojo al techo: es de paja

Pese a las cada vez más numerosas llamadas a la calma

Pese a las cada vez más numerosas llamadas a la calma; a pesar de que algunos miembros del PP piden a los jóvenes gavilanes que no agiten los vientos de la ira, pues ellos en casa tienen el techo de cristal, en Génova la prudencia es cara mercancía donde –por poner solo un ejemplo–, el vice-secretario para la información, se repite pidiendo cárcel, sangre sudor y lágrimas para los perdedores pidiendo que paguen caro las ilegalidades cometidas…
No estaría de más que repasara las redes sociales donde se puede leer: “cuando Mariano Rajoy habló de volver a la legalidad, creí que disolvían el partido y devolvían el dinero de la Gurtel…” Y así, hasta un ciento, señor Casado.
Ya sabemos que la corrupción aún no es anticonstitucional, pero que tiene castigo y en la “casa común” del señor Casado tienen unas cuantas peticiones de fiscales y jueces que se ven de lejos pues en Génova, pese a las obras, el techo es de paja…bueno, de cemento armado pagado en B…
Es que es una pena que, puesto en marcha el artículo 155, no se tomen medidas para conseguir que los ciudadanos compartan las calles, sin odios, sin miedo y, con el deseo de aminorar lo antes posible la crispación.
Este fin de semana se publicó un sondeo de opinión en Cataluña que ofrece razones suficientes para una reflexión: primero que el 46 por ciento de los encuestados se siente tan catalán como español; que la mayoría de los catalanes apoya la convocatoria de elecciones.
Que el 48% en caso de una consulta legal, votaría a favor de que Cataluña siga formando parte de España y, si en la pregunta se añade que la independencia dejaría a Cataluña fuera de Europa, la cifra anterior se eleva al 51%.
Estos datos vienen a demostrar a los técnicos, que el núcleo duro de los independentistas no rebasaría un 35% que, por cierto, no es una cantidad desdeñable, y que puede llegar a un 40% si se trata de una consulta legal.
Otro punto importante de la encuesta, que deben interiorizar los gobernantes, es que si se les ofrece una reforma que mejore su autonomía actual, esta opción sería aceptada mayoritariamente. Finalmente conviene repetir que la encuesta revela que sentirse tan español como catalán, o tan catalán como español, es la opinión de uno de cada dos ciudadanos. Ojo a los incendios que hay mucho tejo de paja.