• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

Nos sale caro

Su entusiasmo por apadrinar el matrimonio entre las cajas nos ha costado

Su entusiasmo por apadrinar el matrimonio entre las cajas nos ha costado una pasta –ahora conocemos que uno de los ganadores fue la familia de Méndez– y, ahora, una resolución judicial, por otra ardorosa actuación de o noso presidente en el asunto de las eólicas, nos cuesta alrededor de otro millón de euros.
¡Nos sale caro, oiga! y no añado al asunto el viejo tema de la auto-leches entre A Coruña y Carballo, pagado con dinero de los ciudadanos, a la voz de Cuiña de que iba a ser gratis, pues no podíamos pagar dos veces la misma cosa, y ahora –tras una orden de Fraga– con peaje, saltándose el acuerdo del Parlamento sobre su gratuidad.
Tranquilos, lo de don Alberto no es nada personal, solo se trata de seguir el dedo de Moncloa, donde Rajoy, para seguir en el sillón, ya está en tratos (¿troco o truco?) con los minoritarios para conseguir aprobar los presupuestos a la vez que su chica para todo (la vice Soraya) sigue negociando en Canarias, Cataluña…
¿Y los fieles, qué? Al ser terreno conquistado –Galicia, Castilla y León, etc.– agua y ajo. Naturalmente o noso presidente ya dijo en los periódicos que no está dispuesto a quedarse sin nada para que Madrid arregle sus problemas, a base de dinero, regando el País Vasco y a los dirigentes catalanes, pero solo es un brindis al sol, pues, la prueba es el tren, a don Alberto le pierde su pasión por Rajoy y, como dijo Fraga al llegar aquí a la presidencia, lo único importante es España, que no puede caer en manos de los rojos.
Y, por tanto, esos nueve concellos que piden un tren en condiciones normales (no el de las películas del Oeste) entre Ferrol y A Coruña en calidad, frecuencia y precios. La historia del AVE gallego es un chiste: Fraga lo quería mixto –mercancías y pasajeros– y a velocidad media para poder contemplar el paisaje (no es coña, busquen en las hemerotecas) y sus colaboradores solo citaban al AVE para regañar a los socialistas cuando estos mandaban.
Lo que pasa es que enseguida se le “pilló” la trampa, pues con el regreso de la tropa del PP la fecha del AVE se retrasó un par de año. Nos sale caro el nuevo director –todo con minúsculas, please–, de Tráfico al que si le salió gratis el piso y su water de alta gama, entre otras obras que pagamos los ciudadanos, según informó “El Objetivo”. Otra vez estos, nos salen caros.