• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

Mentirosos habituales

Recuerdo un artículo de Enrique Santín, jurista y profesor universitario, sobre el engaño y la mentira,

Recuerdo un artículo de Enrique Santín, jurista y profesor universitario, sobre el engaño y la mentira, que viene al pelo para comentar los engaños y mentiras de nuestros gobernantes, que, aprovechando el ruido que estos días llega desde el noreste, esconden sus vergüenzas pese a lo demoledor de sus mentiras y permanente engaño. La mentira, nos cuenta Santín, es faltar voluntaria y conscientemente a la verdad y engaño es el arte de persuadir o hacer creer a los demás las mentiras, encubriendo la realidad que niega la mentira. 
¿Qué les parece? Le viene como un guante a los engaños y mentiras de Rajoy, Montoro, Soraya, De Guindos y demás patulea cuando en sede parlamentaria, en declaraciones públicas, en los mítines insistían, mintiendo y engañando al afirmar que el rescate bancario no costaria ni un euro a los ciudadanos. Fue la madre de todas las mentiras, el no va más de todos los engaños. ¿Dónde está su responsabilidad? ¿Cómo pagaran sus desmanes? 
Al parecer los millones perdidos por el camino –en contraposición con las ganancias de los beneficiarios por el rescate de la banca y cajas– supondrán una deuda para los españolitos que no se acabará de pagar hasta dentro de cien años. ¿Quedarán, pues, impunes los mentirosos habituales: los del rescate de las radiales en Madrid que, en contraposición, a los gallegos nos seguirán (AP-9) hasta 2048? 
El constante engaño de Angrois; la deuda que no fue, el brutal recorte en la sanidad –aún pagamos sus flecos, y quien cobró es el constructor del complejo Cunqueiro– y la falta de recursos en educación –on la excepción de los colegios privados, naturalmente– y el deterioro de los sueldos, la precarización de los contratos laborales –y, al otro lado, el aumento de millonarios, los grandes empresarios multiplicando sus beneficios– y, en resumen un país cada vez con más desigualdades. 
Ahí tenemos a familias desahuciadas por retrasos en el alquiler y, por otro lado, a la familia del dictador le protegen las autoridades –en Madrid no contestan, la Xunta silba, la fiscalía guarda silencio, el PP justifica el expolio–; por lo demás, sin novedad: la UCO denuncia, otra ve, que el Partido Popular de Madrid pagó a través de “la caja B” varias facturas correspondientes a las últimas campañas electorales y, a la vuelta de la esquina, más juicios por corrupción. Otra vez nos encontraremos con mentiras y engaños. Mariano Rajoy, escucha: nos vais a obligar a lo que no querernos irnos.