• Viernes, 24 de Noviembre de 2017

Hablamos aquí de la “caja B”, el plan “B” y ahora, cuando, según se mira el mapa, los unos y los otros se tiran los trastos a la cabeza

Hablamos aquí de la “caja B”, el plan “B” y ahora, cuando, según se mira el mapa, los unos y los otros se tiran los trastos a la cabeza (esperamos que se retiren sin saquear nada), el conjunto de la ciudadanía “anda” perpleja entre lo que nos dicen los que mandan (la cara amable, la eterna primavera) y la realidad que nos rodea (la cara B donde las cifras, facilitadas por el Instituto Nacional de Estadística) muestra otra imagen y es, ay, la que padecemos nosotros. 
Y es que en su último informe el Instituto Nacional de Estadística –un organismo oficial en el que no creo que encuentren ustedes un bolchevique, un espía coreano o un emboscado de Podemos– nos cuenta que los salarios bajaron, de media, un 5,5 por ciento en relación con el maldito años 2009; que las mujeres –de media– se tienen que conformar con una soldada menor ¡y en el mismo trabajo! que sus compañeros del género masculino (un 14 por ciento menos de media), que el 14,10 por ciento de los asalariados está en riesgo de pobreza y que la mitad de los empleados son mileuristas. 
Tampoco tiene gracia que los gallegos, los extremeños y los andaluces figuren a la cola en cuanto a remuneración por su trabajo y, por lo tanto, también de su pensión.
Pero, ¡tranquilos!, la cara “A” de Báñez, esa primavera en la que vive el Gobierno marianista, nos la ofrecen los millonarios cuyo número subió espectacularmente. Se trata de pobres ricos que solo tienen treinta millones de euros en su nada corriente cuenta bancaria….
La cara “B” de la España doliente manifiesta que el principal problema del país es el fraude (un 49 por ciento) y el 80 por ciento de los consultados suspende al Gobierno en lo que se llama “lucha contra la corrupción”. Ya, pero España va bien y nosotros estamos en el buen camino ¿o no? 
Pues en cuanto a manos de ferro… a esperar hasta 2020, con ocho años de retraso sobre el resto del mundo mundial y los otros caminos –la autopista A-9– que tenía que revertir en 2018 a los gallegos, con las prórrogas del PSOE y PP, seguirán proporcionando millones a la empresa hasta 2048 y en cuanto a la sanidad ¿qué quieren que les diga…? La oposición (PSOE, BNG, En Marea) ha dado la vuelta a la cara B de la administración Feijóo y nos muestran la cruz: hospitales de segunda, con nuevos recortes hechos con nocturnidad y alevosía, según se gritaba en las manifestaciones por la supresión de las áreas…
Lo dicho: Qué cara, ¿ no?