• Miércoles, 22 de Noviembre de 2017

El juez de la contienda

Ahí están. Hicieron un curso, se mantienen en forma y cada vez que actúan llevan el sambenito

Ahí están. Hicieron un curso, se mantienen en forma y cada vez que actúan llevan el sambenito a lo largo de su carrera. Y es que se equivocan, ¿o no son errores?, y el personal desde la grada se lo reprocha recordándole a sus familiares más cercanos, “descubriendo” su filiación (¡es del Madrid!, ¡con él siempre gana el Barça..!) o , echando mano al pasado, afearles aquel partido de hace dos años donde la grada gritaba “tongo, tongo”.
¿A que no recuerdan el 12-1 a Malta y la leyenda de que el juez de la contienda (el árbitro, coño) se pasó unos días de vacaciones en España con toda la familia y a cuenta de la máxima autoridad futbolera… Ellos, los “jueces de la contienda” (¿se trata de una guerra?), junto con los jueces de línea están jerarquizados, como nuestros fiscales, pero modestamente creo que  al estar en colegios regionales (gallego, cántabra, madrileño, etc.), su dependencia está muy cuestionada.
¿Se imaginan a un juez de contiendas juzgando el partido entre dos equipos de cuyo resultado depende la supervivencia en la Champions del club de su pueblo? Propongo, para evitar malos pensamientos, tiquis-miquis, sospechas, que al frente de la cúpula arbitral esté don Florentino y el Ibex-35, en el caso, claro, de que ya no sea así… Juzgar no es fácil, compañeros. Ahí tienen ustedes a los profesores, al jefe o a nuestra pareja y, sin duda, por eso hay juzgados de guardia.
El Roto, que las “pilla en el aire”, nos presentaba el sábado a un señor magistrado diciendo que “la justicia es igual para todos, las sentencias no”. Y claro te sentencian, con penalti, una expulsión – hablo ahora de los árbitros– y te largan a Segunda y te jo… fastidian tu apuesta y tu quiniela.
A mi casi nunca me gustan las decisiones –los juicios– de los que pitan y bastantes veces discrepo de la justicia, de las sentencias añadiendo (por si acaso) que las acato y rezo por ellas. Y no les digo nada (ahora no hablo de fútbol) si escuchamos a los fiscales hablar de prisiones, de robo en su domicilio o nos descubren que el ministro se citaba con un acusado de corrupción o tenemos que aguantar al presiden del Gobierno, que es el del partido investigado por corrupción, y que sin ponerse colorado apoyó a Mato, Matas, Bárcenas etc. ¿Tarjeta roja, expulsión? Ustedes mismos.