• Viernes, 24 de Noviembre de 2017

Fiesta y más

Es un día feriado, pero también la fecha obliga para la reivindicación

Es un día feriado, pero también la fecha obliga para la reivindicación, el repaso del pasado inmediato, la constancia del hoy y nuevos proyectos para el futuro. Muchos levantan los ojos hacia Santiago, pidiendo ayuda para resolver lo que ellos no son capaces de hacer y por eso los ciudadanos en la calle exigen. Es también un día para recordar a nuestros devanceiros. A los que, con el sudor de su esfuerzo, hicieron esta Galicia que hoy disfrutamos y que ahora la nueva generación tiene que mejorar. Recordemos a las gentes de la ciudad y la aldea, la villa y la parroquia. A los marineros y las rederas; gandeiros y labradores; carpinteiros y lavanderas. A toda la gente del común. Y a los que vinieron de otros puntos para conseguir aquí lo que en sus lugares de origen no tenían, como hicimos los gallegos en los años oscuros, y que hoy son galegos de seu.
Recordemos en esta fecha a Santiago Casares Quiroga, figura clave en la redacción del anteproyecto de Estatuto, aprobado en la asamblea municipal de 1932; no podemos olvidar al gran mártir del Estatuto, Alexandre Bóveda, fusilado en A Caeira el maldito 17 de agosto de 1937 ni al ideólogo del nacionalismo gallego: Alfonso Daniel R. Castelao. Y. Sempre en Galiza, con ellos otros como el betanceiro Antolín Faraldo, Bibiano Osorio Tafall y un largo etcétera…
Sobre todo, aquí y ahora, rindamos un homenaje a quienes hoy ven amenazadas sus menguantes pensiones por los mandamases que desde sus despachos con moqueta y su abundante soldada, creen los viejos trabajadores, junto con los que hoy laboran, les pagaron y aún siguen pagándoles….
No se me ocurre nada mejor que invitarles a ustedes, amigos lectores, a que se asomen a este balcón, para recibir los tan actuales versos del maestro Celso Emilio Ferreiro: “Monólogo do vello traballador”
Agora tomo o sol. Pero até agora Traballéi cincoenta anos sin sosegó.
Comín o pán suando dia a dia nun labourar arreo.
Gastei o tempo co xornal dos sábados. Pasou a primavera, veu o inverno.
Dinlle ao patrón a frol do meu eforzo. A miña mocidade. Nada teño.
O patrón está rico a miña conta, eu, á súa, estóu vello.
Ben pensado o patrón todo mo debe. Eu non lle debo nin xiquera iste sol que agora tomo.
Mentras o tomo, espero.
Y Celso Emilio nos dice: O vello cantaba una lembranza. O mozo cantaba una esperanza. O neno una louvanza. Pobo meu: pois que cantas, érguete i anda.
Si ellos pudieron, nosotros también.