• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

Es primavera en el PP

escuchar a la ministra de Trabajo y Bienestar decir que la recuperación

escuchar a la ministra de Trabajo y Bienestar decir que la recuperación es sólida, sana y social, es un insulto a la ciudadanía, una mentira que desmontan los datos y confirman los españoles. Añadir que vivimos “la primavera del empleo”, es una estupidez, una afrenta gratuita.
Solo se entiende, la afirmación fue al mediodía del martes, como el preludio, la preparación, el centro medido, para que Rajoy rematase la faena cuando, en el Congreso, se defendía de la acusación de ser el capitán de una banda que había asolado el país con la Gürtel, la Púnica, Dezo, y un amplio etcétera…
Como se sabe la coartada de los populares, ya ensayada por otros actores e interpretada ante la justicia por el propio Rajoy es que “el éxito económico ¿?, las acciones terroristas y las inundaciones de estos días dejan pagada la cuenta de la corrupción que es “un asunto de diez, quince, veinte años atrás…”
Vamos con los datos: la precariedad laboral tiene a Polonia como campeona y en segundo lugar, y por centímetros, a España. La España de Rajoy y de las últimas primaveras.
En cuanto a la macroeconomía, y otra vez recurrimos a los datos oficiales, Rumanía es, en todo el mundo mundial, el país que más creció: un 3,5% y es, igualmente, el país con el salario más bajo.
Luego están los “nuestros”. El país donde uno de cada diez empleos es de camarero. Donde llegar a mileurista es un milagro y, explica la ministra, donde la prioridad al empleo supera a la urgente necesidad de un aumento salarial.
¿Es primavera en la España real? No. Es primavera, otro año más, en el Partido Popular. Ese partido al que Forges bautizó hace años como “afabanda popular” y donde, cuenta Infolibre, en el Gobierno hasta cuatro ministros se han inhibido hasta veintiséis veces en el último año, pues tienen colocados parientes o amigos en sectores privilegiados, con lo que hace difidil ¿? la contratación o debate en asuntos importantes: la señora vicepresidenta un marido de director en Telefónica; la ministra de Agricultura no puede votar si se habla de fertilizante; De Gindos se tapa los oídos y los ojos si hablan de Endesa donde estuvo de consejero y etc., etc.
Para la familia popular siempre es primavera. Y para sus allegados. La Agencia Tributaria adjudicó un puesto a dedo a la hermana de la secretaria de Montoro. Ya lo hacía Franco con Meirás y aguantó cuarenta primaveras…