• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

De vacunas y manzanas

a través de este periódico, don Alberto instó a las instituciones a que se adapten para luchar

a través de este periódico, don Alberto instó a las instituciones a que se adapten para luchar contra la corrupción (tiene gracia decirles eso a los componentes del grupo denominado Tribunal de Cuentas como si sus miembros se entrenasen para jugar al pádel) y nos regaló a todos los ciudadanos dos ideas: no hay vacuna contra la corrupción –que en la Xunta hablen de vacunas nos hace temblar recordando la falta de vacunas en la lucha contra la hepatitis, asunto que acabó en el juzgado, que es lo que pasa con la corrupción– y de las manzanas, aludiendo a la famosa manzana podrida ¿?,” pues, dijo, adopta muchas formas y amenaza pudrir el sistema. Esto, lo de pudrir el sistema, está a punto y lo otro –que la famosa manzana estuviera podrida– es un notición y una faena que le hicieron desde muy arriba a Eva y su compañero. Escuche, don Alberto, la manzana estaba riquísima y los protagonistas se fueron sin retortijones…
Lo que sucede, queridísimo presidente, es que las instituciones –por ejemplo, los tribunales de cuentas– llevan un retraso considerable, están bajo sospecha, pues la elección de sus componentes se parece al fútbol: se eligen los jugadores del mismo equipo y hacen falta árbitros independientes. ¿Qué quiere que le cuente de las auditorias sobre Caixa Galicia y del culebrón del alto Tribunal de Cuentas con sede en la capital del Reino?
Pero contemos las manzanas podridas de Madrid: catorce altos cargos de Aguirre entre la Gürtel, Púnica, Sanidad y operación Lezo. Conclusión: el Partido Popular se hunde en el lodazal de la corrupción. Y todo esto aderezado con otras muy malas noticias: chivatazo de una magistrada a un miembro de la saga González de que estaba siendo investigado. Este, a continuación, se reúne con el secretario de Estado de Seguridad, quien nos dice que no conocía nada de la trama y que hablaron de fútbol.
Para colmo el juez Velasco dice que está harto, que se marcha por la falta de medios y de otras cosas (añado yo) que tienen mucho que ver con las cloacas de la administración. Todo esto nos sitúa ante un lodazal, una trama corrupta, que desborda lo imaginable. Y la gente lo sabe, pues a la pregunta de ¿quién lograría luchar mejor contra la corrupción política? Solo un diez por ciento de los encuestados cree en el Partido Popular o en el PSOE, mientras un 45 por ciento apuesta por Podemos y Ciudadanos… Ante tanta manzana podrida, don Alberto, ¿hay vacuna?