• Jueves, 14 de Diciembre de 2017

Acatamos, claro

Ya es costumbre que nuestros políticos se apoyan

Ya es costumbre que nuestros políticos se apoyan en ese verbo para, al tiempo, poner a parir “lo acatado” si atacan a su partido. Campeones en eso en el PP y la prueba es de anteayer, cuando al lado de su declaración del día –nos referiremos a ella– la hemeroteca televisiva le “retrata” poniendo lo contrario cuando sientan a su jefe –Mariano Rajoy– en calidad de testigo en la vista que se sigue por el caso Gürtel. De aquella aseguró que la oposición había retorcido la ley y  completó su sermón con una alusión a sus señorías…
En las últimas horas la actualidad recoge algunas noticias que ponen en cuestión, o al menos ofrecen la posibilidad de añadir al “catamos” que atacan al sentido común y a la sensibilidad de la ciudadanía que no otorga aunque se resigne ante muchas de las decisiones que nos hacen pensar que la señora de la Justicia tiene que quitarse la venda y usar más la espada.
Hay ejemplos: la fiscalía sigue sin pedir que declare Gallardón como imputado en la operación Lezo, diez meses después que la Audiencia diera vía libre para iniciar el proceso.
La Audiencia Nacional ha negado al Congreso el acceso a informes del sumario del caso Bárcenas.
La Sala de Gobierno de la Audiencia ha decidido apartar a Julio de Diego, uno de los magistrados que llevaron a Rajoy a testificar y lo sustituye por Juan Pablo González elegido vocal del Poder Judicial a propuesta del Partido Popular.
La oposición parlamentaria y las acusaciones ya han pedido anular el cambio “sobre la marcha” en un caso tan sensible como el de la caja B del PP…
La Comisaria de Justicia, a través de la Comisión Europea que preside, abrió un procedimiento de infracción contra el Gobierno español por no haber trasladado a su legislación, la directiva europea sobre la lucha contra el blanqueo de capitales.
Esta “llamada” desde Bruselas señala que el plazo para poner en marcha esta directiva que, como el resto de la legislación europea, es de obligado cumplimiento. Así que, señor Ministro de Justicia –por cierto, reprobado en el Parlamento – están ustedes en la ilegalidad. Y esto, como “lo otro”, tenemos que acatarlo y, desde aquí,  atacarlo pues ¿Que nos queda si hay que decir a todo amén…incluso las ilegalidades? Es larga, por cierto, la lista de advertencias tirones de oreja, pellizcos de novicia, cabreos importantes– de Europa sobre la inacción de este gobierno en distintos aspectos.