• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

Víctimas de las mafias

Una de las realidades vergonzantes que se está viviendo, cada día, en muchos pueblos y ciudades de nuestro país son las miles de familias rumanas

Una de las realidades vergonzantes que se está viviendo, cada día, en muchos pueblos y ciudades de nuestro país son las miles de familias rumanas desestructuradas que son “captadas” para que ejerzan la mendicidad, realicen actos de delincuencia menor e incluso se dediquen a prostituirse para que luego ese dinero vaya a parar a manos de las redes mafiosas. 
Son auténticas redes de delincuencia organizadas desde Rumanía. Así hay unos 50.000 rumanos, de etnia gitana que malviven de la mendicidad y un 90% de este “negocio” esta controlado por las “mafias” en nuestro país. 
A pesar de esta triste realidad, nuestros gobernantes siguen mirando para otro lado y, como señala la Federación de Asociaciones de Rumanos en España, que ha denunciado estos hechos en numerosas ocasiones, “los responsables políticos nos dijeron que estas situaciones eran inventadas e inexistentes”. 
Algunos nos preguntamos, ¿qué medidas adoptan el Ministerio de Asuntos Sociales, el Ministerio del Interior, las diferentes comunidades autónomas así como los concellos, sin olvidarnos de las propias autoridades rumanas? 
Hay que pensar que la mayoría de estas familias, por no decir la totalidad, viven un claro estado de marginación, pobreza y explotación que atenta claramente contra la dignidad de las personas y son una clara violación de los derechos humanos. Lo padecían en su país de origen y lo siguen sufriendo en el país de destino. Numerosas de estas familias piden limosna en las calles, incluso con niños pequeños, y nadie dice nada, nadie hace nada… y todo sigue igual. 
Lo peor de todo es que los responsables de la administración de Rumania son conscientes de estas situaciones, pero también saben que no es patrimonio de ellos solos, según dicen también hay situaciones similares con ciudadanos de Ucrania, Maldavia, etc...