• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

Nunca pasa nada

Algunos opinan que estamos remontando la crisis

Algunos opinan que estamos remontando la crisis, otros que cada vez hay más miseria y desigualdad. Que se está generando más empleo de calidad, otros que el empleo es precario. Qué la compra de viviendas aumentan. Evidentemente, en este último caso la Sareb, el banco malo, está sacando a la venta viviendas embargadas, en su momento a través de ejecuciones hipotecarias, a mitad de precio y con el compromiso de financiación del cien por cien. Ahora la especulación vuelve a estar a la orden del día, mientras estos “usureros” venden las viviendas en las que habitaban, hace algún tiempo, familias humildes que previamente habían sido desahuciadas.
No pasa nada, nunca pasa nada. Incluso la Xunta de Galicia se atreve a articular medidas, para el alquiler social de viviendas vacías que se encuentren en manos de la administración y de los particulares. Entonces, ¿qué ocurre con las vacías en manos de las entidades financieras? Claro, ahora lo sabemos. 
Hay que dejar que las entidades financieras sigan negociando con el sudor y el dolor de decenas de familias que no han podido pagar sus préstamos hipotecarios por causas sobrevenidas a causa de la crisis. Mientras que a los bancos se les regaló dinero público, a las familias ni agua y que se mueran de asco. 
Luego, algunos responsables políticos se atreven a hablar de radicalismo. Me pregunto, ¿hay mayor radicalismo que dejar de lado a los ciudadanos más indefensos para favorecer a los más poderosos y privilegiados? Pero tranquilos, nunca pasa nada, hay gente que vive muy bien y está preparada, encargándose de engatusar y engañar a la gente humilde que carece de los conocimientos suficientes para entender de que ellos  también tienen sus derechos y que no todo son obligaciones. 
No pasa nada, nunca pasa nada. Así también me encuentro con que una familia, de cinco miembros, con tres hijos menores y los cónyuges sin percibir ningún tipo de ingreso económico, la Xunta de Galicia le deniega el Risga. A pesar de recurrir, seis meses después, se encuentran sin una resolución. Pero, nunca pasa nada.