• Jueves, 14 de Diciembre de 2017

Jóvenes sin futuro

Que el futuro es de los jóvenes es algo evidente, natural e inherente al ser humano, por otra parte.

Que el futuro es de los jóvenes es algo evidente, natural e inherente al ser humano, por otra parte. Pero, ¿qué futuro les espera?, ¿qué futuro les dejamos?. No todos pueden ni quieren ser médicos, ingenieros o abogados para tener más posibilidades de encontrar un trabajo estable con un sueldo digno. 
También hay camareros, peones de albañil, marineros de cubierta, jardineros, etc.. Muchos de ellos apenas pueden “presumir” de ser “mileuristas”. 
Sin pensar mucho en futuro, ya el presente para muchos de nuestros hijos es la emigración, en busca de una oportunidad laboral, de un mejor trabajo o simplemente poder realizarse como personas y disfrutar de  una mayor calidad de vida. Dicen que el país que no puede garantizar un trabajo digno a todos sus ciudadanos no es un buen país. A corto y medio plazo el pleno empleo ya es una utopía.
Hay quien piensa que nuestros hijos y nietos vivirán peor que sus padres y abuelos, que están sin futuro. ¡Madre mía!, por favor … . Nuestros ancestros trabajaban de sol a sol, carecían de los artículos y productos más básicos, las viviendas eran bastante humildes y la diversión más bien escasa. Entonces, nuestros hijos y nietos ¿van a vivir peor?. Uf, no quiero ni imaginarlo.
Triste, muy triste va a ser el futuro si no le ponemos remedio. Puede ocurrir que nuestros hijos sean los esclavos laborales del siglo XXI ante la evidente pérdida de los derechos laborales.