• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

Estación depuradora

Ya nadie discute sobre la importancia, la necesidad y la obligación de depurar las aguas residuales.

 

Ya nadie discute sobre la importancia, la necesidad y la obligación de depurar las aguas residuales. Una directiva comunitaria estableció que las aglomeraciones urbanas con más de 15.000 habitantes debían disponer de un sistema colector par las aguas residuales antes del año 2001. El  Tribunal de Justicia de la Unión Europea ratificó en 2011 una demanda interpuesta por la Comisión Europea contra España por no haber establecido en plazo las medidas de depuración de aguas residuales en varios de los núcleos de población. En todo este tiempo fueron varias condenas europeas al Gobierno por incumplir la normativa sobre tratamiento de aguas residuales urbanas. que siguen contaminando nuestros mares y playas, con los consiguientes efectos nocivos para la salud.
Desgraciadamente, aún en la actualidad, seguimos contaminando, dañando al ecosistema y generando enfermedades a la población. Concretamente en Riveira se ha construido una estación depuradora de aguas residuales, con una inversión de 20 millones. Pues bien, un año después de finalizadas las obras, sigue en período de pruebas y con graves deficiencias de funcionamiento.  
Los vecinos siguen aguantando los malos olores, la contaminación de las especies pesqueras y marisqueras así como una imagen desagradable. La Comisión Europea sigue siendo benévola, porque no es normal que se destinase una inversión tan importante para una obra que sigue dando problemas más que soluciones. Suerte que aún los mariscadores y pescadores puedan salir a faenar y comercializar sus productos. ¿Quién es el responsable de esta sinrazón? Desde luego, los vecinos no.