• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

DESAHUCIOS Y VIOLENCIA

En todo este tiempo de lucha constante, en la Plataforma Stop Desahucios del Barbanza, nos hemos encontrado con varios casos de familias afectadas por ejecuciones hipotecarias, donde la mujer era víctima de violencia de género. Ha sido muy importante la Ley 1/2013 de 14 de mayo de medidas para reforzar la protección a los deudores hipotecarios, al considerar como un medio de suspensión de un desahucio, en caso de supuesto de especial vulnerabilidad, que incluye a que en la unidad familiar exista una víctima de violencia de género.
Pudimos comprobar que en la mayoría de estos casos es la mujer a la que se le concede la custodia y la patria potestad de los hijos y algunos padres, que se dedican a la pesca, trabajando en buques con banderas de conveniencia ni aportan cantidad económica alguna para hacer frente a la hipoteca, quedando la mujer en una difícil situación de clara indefensión, al carecer de trabajo y dedicarse al cuidado de los hijos.
Pudimos ver como una hija, menor de edad, sufría mareos y algún ataque de ansiedad en el patio del colegio. A otro hijo que cuando se encontraba con su padre por la calle le mandaba algún “recadito envenenado” para su madre, deseándole lo peor y diciéndole al hijo de ambos que es una vaga, una mala madre, una puta... Otro caso en que los padres de la mujer dejaron de ayudarla y le quitaron la palabra por haber denunciado a su marido por malos tratos físicos y psíquicos. Claros ejemplos de que la violencia machista está muy vigente.