• Viernes, 15 de Diciembre de 2017

TRÍO DE ASES O SOLO PAREJAS

Tengo que reconocer que desde mis épocas universitarias 

Tengo que reconocer que desde mis épocas universitarias me ha gustado el póker (póquer según la RAE). Considero que este juego de envite es demarcador de lo que pasa por el interior de cada uno de los jugadores que se sientan ante  una mesa. Me gusta el póker tapado, en el que no se conocen las cartas hasta que se resuelve una jugada y se ponen dadas la vuelta sobre la mesa. 
En el juego del póker, el trío, que el buen jugador tapa para no descubrirlo, es una jugada clave y suele ser ganadora en el primero de los envites, pero puede ser también muy traicionera cuando los demás jugadores piden cartas.
Llevo tiempo pensando que nuestros líderes políticos, Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera, pretenden jugar al póker político. En sus manos tienen tan solo cartas para hacer dobles parejas  y nunca hipotéticos tríos. Veamos.
Ante la mesa del juego de la negociación se presuponen dos posibles tríos. El integrado por las tres fuerzas consideradas como constitucionalistas PP, PSOE y C’s, frente al que puedan formar PSOE, Pd y C’s, al que se denomina de renovación
Las cartas se están repartiendo desde hace algo más de cien días. Concretamente, desde el 21 de diciembre, cuando se contabilizaron los votos de las generales. En las cercanías de las Navidades tres jugadores se fueron insinuando a la espera de que el ganador electoral, Mariano Rajoy, decidiera lo que quería hacer. El popular se levantó de la mesa de juego, entonces socialistas, ciudadanos y podemitas iniciaron la partida jugando de farol y a la espera de alcanzar un trío al que por más vueltas que se den le  falta una carta. De no conseguirla intentan jugárselo todo a una pareja –con la abstención de los populares– que otorgue a dos de ellos la posibilidad de formar un nuevo gobierno con una minoría mayoritaria en el recuento de votos. 
Mientras tanto Rajoy, el empecinado de posición firme e inamovible verbalmente, busca el que podría ser el trío de ases calificado como de salvación o de la gran coalición nacional. En sus manos tan solo dos posibles cartas de distinto palo, pero con números iguales: populares y ciudadanos, a la espera de que en el descarte pueda aparecer la tercera con formato socialista, de voto directo o abstención. Jugada en verdad muy arriesgada y con pocos visos de salir.
Mi opinión es que los jugadores/políticos van a seguir viendo sus cartas y jugando de farol. Se trata de  un evite arriesgado del jugador que no tiene prácticamente nada en sus manos y que basa todo su poderío en el miedo que infunde a sus rivales con apuestas muy fuertes para ganar la mano. 
Seamos serios señores. El futuro político de este país no puede estar en manos de jugadores de póker inexpertos. Por favor, no tapen el trío y pongan las cartas sobre la mesa. Los españoles se lo vamos a agradecer. El tiempo corre en contra de todos y a favor de los Hombres de Negro que pueden llegar en cualquier momento desde la Unión Europea. No lo olviden.