• Martes, 24 de Octubre de 2017

EL SEÑOR DE LOS VINOS, FONSECA MORETÓN

No tengo ninguna duda de que en su ADN y en su torrente sanguíneo el albariño  fluye en armonía con los glóbulos rojos. Es el gran amante correspondido de las cepas que nos otorgan unos caldos, los mejores del mundo, que  son santo y seña de lo que es Galicia como la primera productora y exportadora de los mejores blancos del mundo.
José María Fonseca Moretó  es como el gran Baco de los vinos gallegos. A mí me gusta llamarle EL SEÑOR DE LOS VINOS. Los anillos los ha cambiado por las cepas que se cultivan en esas tierras calientes en las que maduran nuestras mejores uvas. Son muchos años dedicados a la cultura del vino cuando, finalizados sus estudios como economista en Santiago, en la que fue un gran tunante a ritmo de gaita o cualquier instrumento con el que se pueda hacer música galega, se metió  en el mundo del campo a través de Extensión Agraria. Allí comenzó su amor por las cepas y la obtención de los mejores caldos, con el sello de Terras Gauda.
Moretón, todos le llamábamos y conocíamos por el segundo apellido, al que me une la amistad  orensana desde nuestra infancia, es un modelo irrepetible como persona, amigo, compañero, empresario, humanista, músico, defensor de nuestra lengua y, por encima de todo, amante de lo que lleve el cuño de calidad con la palabra Galicia. Solo a un genio como él se le pudo ocurrir convocar un concurso de cartelismo para dar a conocer por fuera el contenido interno de las botellas de Terras Gauda. De este modo evocaba a Francisco Mantecón, su gran amigo, socio y artífice de la imagen gráfica de la bodega. Un certamen que ahora es bienal y que ha recopilado más de 15.000 carteles de artistas y diseñadores.
Hace muchos años un grupo de personas nos reuníamos a la voz de la convocatoria de José María en Vigo para que se pusiera en marcha el engranaje de este concurso. De este modo se cumplían los sueños fraguados durante años entre él y Mantecón, siempre con un buen vino y los mejores deseos entremezclados entre un humanista y un pintor para elevar hasta lo más alto el vino que con el marchamo del Rosal colocó a Galicia en el reino  de Baco. Millones de botellas  han recorrido el mundo. En la actualidad creo recordar que son once las denominaciones vinícolas que salen de la factoría de Terras Gauda.
En fin, si José María Fonseca, para nosotros el Moretón, no existiera tendríamos que crearlo. Esta tierra y sobre todo la cultura le deben mucho. Él siempre dice que está pagado sintiéndose rodeado y arropado por miles de amigos. Como hombre de empresa que es, la cuenta de resultados de la amistad está siempre a su favor. El vino seguirá por siempre siendo su pasión. La música su gran refugio. Y la amistad su pasaporte con el que recorre el mundo. Estoy seguro que vaya donde vaya, y llame a la puerta que llame, siempre tendrá un amigo. Aquí después de seis décadas de amistad, siempre estoy esperando recibir algún mensaje encabezado con la palabra Peto. Él y yo sabemos lo que eso significa, mi querido  amigo, SEÑOR DE LOS VINOS.