• Martes, 21 de Noviembre de 2017

¿ Quién paga todo esto?

me voy a referir a un personaje catalán, periodista y escritor, Josep Pla

me voy a referir a un personaje catalán, periodista y escritor, Josep Pla, conocido por su prosa a favor de la lengua de su país y por su condición de catalán puro, según el tópico. Las personas que se encargaron de su biografía recuerdan una frase en verdad significativa y que me viene muy bien para mi artículo.
Resulta que cuando Pla viajó a América, a donde llegaron de noche, le llevaron directamente a Manhattan y al ver tanta iluminación hizo una pregunta muy significativa al estilo catalán: “¿Quién paga todo esto?” Se refería a quién pagaba tanto despilfarro de luz que se cuela por todos los rincones de la gran manzana.
Esta misma pregunta me la hago yo en relación al expresidente de la Generalidad, el presunto prófugo de la Justicia Carles Puigdemont, que vive más que bien en Bruselas.
Diariamente origina un montón de gastos que me gustaría saber de qué cuenta salen para hacerles frente.
Veamos una pequeña muestra. El abogado que le está asistiendo dicen que cobra 10 euros por folio redactado, y que su hora de consulta o gestión va entre 500 y 1.000 euros.
El hotel, y los gastos diarios de las viandas, la movilidad, los gastos de alquileres de locales para reuniones (incluido el teatro para los alcaldes), ruedas de prensa, pagos a medios, incluida televisión… en fin, que todo suma y según tengo entendido en estos momentos el que fuera máximo responsable de la comunidad autónoma catalana no cobra salario alguno.
Todo lo que digo parece sacado de un guion cinematográfico de película mala y rancia, que sigue sin saltarse una línea Puigdemont.
No sé quién ha sido el escribidor, guionista o negro de la trama, pero el personaje lo interpreta fielmente, a las mil maravillas.
Todo está pautado. Todo está dentro de la escaleta del guion del que, día a día, sigue pasando hojas para memorizarlas, como hacen los actores de verdad, hasta que la Justicia ponga freno a lo que es una auténtica locura y que tanto daño ha hecho a España, Cataluña, y ahora está inoculando el veneno separatista en Bélgica.
Esperemos que a Puigdemont no le ocurra como a otros compañeros nacionalistas y burgueses –ahora separatistas– los Pujol, Artur Mas o Xavier Trías, que tenían unos padres muy trabajadores y ahorradores que les dejaron abundante dinero, pero siempre en lugares no adecuados y para no hacer frente a los deberes fiscales.
Volvamos al guion cinematográfico ya que los alcaldes soberanistas y separatistas le fueron a dar la vara a Bruselas al expresidente Puigdemont. La perfomance, el guion continúa. ¿Hasta cuándo? Como en toda película, ¿cuándo podremos leer la palabra “Fin”?