• Viernes, 20 de Octubre de 2017

Protagonistas de la historia del Parlamento

Podría escribir mil historias de los primeros años de vida del Parlamento de Galicia. Muchas de ellas

Podría escribir mil historias de los primeros años de vida del Parlamento de Galicia. Muchas de ellas están recogidas en mi último libro. Un reducido grupo de periodistas, entre los que me encuentro, creímos en la idea desde el primer momento. Por eso me duele que los máximos responsables de nuestro Poder Legislativo, encabezados por el actual presidente del Parlamento, Miguel Santalices Vieira, no se acordasen de los que, con nuestro trabajo diario de contar historias y ser notarios de la actualidad en prensa, radio y televisión, hicimos grande de puertas para afuera aquel lugar del palacio de Gelmírez, totalmente inadecuado para albergar a nuestros diputados, y se lo fuimos contando a ese público que muchas veces confundía Parlamento con Xunta de Galicia .
Han pasado 35 años desde que, en un mes de diciembre con frío y manifestantes en la plaza del Obradoiro, ascendimos las empinadas escaleras del edificio colindante a la catedral para ver cómo los elegidos por el pueblo, entre ellos un jovencísimo Mariano Rajoy que actuaba de secretario de la Cámara, se sentaban en unos sillones prestados en un lugar con cortinones, pero mal acondicionado y con el frío calándonos a todos en los huesos.
Escribo este comentario puesto que sin nosotros, los periodistas y los medios de comunicación para los que trabajábamos, el Parlamento de Galicia sería un desconocido más en el amplio camino mesetario de las letras impresas, las ondas radiofónicas o televisivas. Aquel grupo de periodistas nos esforzamos desde el primer momento en contar al público lo que ocurría dentro del salón de Gelmírez, donde los parlamentarios comenzaban a mover peones y fichas por el enrevesado tablero de ajedrez de la política de Galicia que tuvo como una de las primeras y largas batallas –hasta bien entrada la madrugada– la ubicación en Santiago de Compostela de las sedes de las instituciones autonómicas, con una abierta oposición del coruñesismo más rancio presente en la Cámara.
Recuerdo con agrado a compañeros de aquella época como Couselo, Rodil, Gómez, Pousa, Otero, Madriñán, Maneiro, Palmeiro, Troitiño, Cabaleiro, Rodríguez, Rivero, Vázquez o Vence. Seguro que me queda algún nombre entre las teclas del ordenador, y en verdad que lo siento. Algunos de los que formaron la primera avanzadilla de periodistas parlamentarios ya no está entre nosotros.
Me gustaría que desde la Cámara se volviese la vista atrás para recordar que desde nuestro trabajo también colaboramos a que hoy en día la autonomía sea una realidad y el Parlamento nuestra máxima institución representativa. El pasado sábado cuando en la Cámara se recordó los 35 años de la toma de posesión del primer presidente autonómico, Gerardo Fernández Albor, algo se revolvió dentro de mí y a mi memoria retornaron muchos acontecimientos vividos en Gelmírez, Fonseca y el Hórreo. Nosotros los periodistas de aquella época también somos parte de la historia del Parlamento.