• Viernes, 15 de Diciembre de 2017

En mis años de profesión he visto casi de todo

En mis años de profesión he visto casi de todo en el terreno político: aguas que bajaban transparentes, claras y limpias, y otras turbias, procelosas y revueltas. Fui testigo de muchas fagocitaciones o desaparición de siglas políticas emblemáticas. En unos casos para integrarse en otras fuerzas con más fortaleza o para acomodarse al abrigo de otro partido con mayores posibilidades sociales.
Insisto en que he visto de casi todo en lo relativo a cambios de rumbo y desapariciones  de fuerzas políticas. Ahí van unos claros ejemplos. Grupos asamblearios (ANPG), que se convierten el partidos BNG o POGA; comunistas , troskistas, maoístas, etc. que por medio de PCE; MCG, LCR o PT, se funden en Izquierda Unida; socialistas de distintas procedencias , PSP, PSG, PST, MS, o PSOE-Histórico, se integran en el partido de Pablo Iglesias (PSOE), o la UCD que se nutrió de numerosas siglas de partidos que  pasaron a mejor vida: PL, PP, PDP, FPDL, PGI, PSLA, UC, UDM o FSI 
En este largo recorrido periodístico de cerca de cuarenta años por la vida política de nuestro país nunca había visto una OPA sobre un colectivo/coalición con más de un millón de votos en unas elecciones. Porque sin papeles lo cierto es que Podemos lanzó y se adjudicó la OPA total sobre Izquierda Unida.
Cuando hemos cubierto un lustro, un quinquenio, o sea, cinco años del 15-M, la fuerza política que surgió en el seno de las concentraciones y campamentos ciudadanos, asamblearios y reivindicativos, Podemos, con la OPA busca las papeletas reflejadas en los votos ofreciendo como contraprestación sillones parlamentarios para los políticos izquierdistas que vayan a figurar en puestos de salida de esa coalición llamada Unidos Podemos. Casi nada. 
Ha sido una auténtica jugada de ajedrez sobre el tablero de las ambiciones y los intereses políticos. Una jugada con la que sale más que beneficiado Pablo Iglesias, conocedor de la caída libre de votos que le deban todos los estudios demoscópicos. Los perjudicados serán los comunistas de distintas procedencias que han luchado muy duramente por el mantenimiento de Izquierda Unida y que ahora son devorados por unos jóvenes políticos salidos de las asambleas de calle. Los que hace unos días recordaron el 15-M, cinco años después, no quisieron que los podemitas integrados en el partido estuvieran presentes en el lugar de donde salieron para convertirse en profesionales de la política.
La OPA de Podemos sobre IU va a conseguir que el partido en el que se fundieron y dieron la mano formaciones de la izquierda española, luchando codo con codo y año tras año, se disuelva como un azucarillo. Tiempo al tiempo.