• Martes, 24 de Octubre de 2017

JÓVENES DESCONTENTOS CON LA POLÍTICA AL USO

Jóvenes que se están pensando la posibilidad de hacer las maletas para dejar nuestro país ante la falta de oportunidades de todo tipo, y en particular las de puestos de trabajo, han querido dejar su impronta, sus opiniones y pensamientos en lo que se refiere a la política y los políticos. Y lo han hecho a través del medio que mejor manejan y conocen: internet. El dato más generalizado es que la gran mayoría de ellos están descontentos con la política que se hace en estos momentos y con la forma de hacerla, y ponen en la punta del iceberg de sus opiniones la corrupción –denuncia que hace el 90%–, tan generalizada que se centra entre los que ocupan cargos públicos de elección o designación.
Como ciudadanos de a pie que somos, debemos tener muy en cuenta sus opiniones. El 46,1% de los jóvenes españoles entre 18 y 25 años desconfían de la política convencional y defienden fórmulas alternativas de participación ciudadana. Y el 80% creen que los partidos políticos sólo están interesados en su voto, no en su opinión. Estos datos que hoy traigo a mi comentario están sacados del informe “Política e Internet. Una lectura desde los jóvenes”, elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado creado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción. Los jóvenes descontentos por muchas razones, sobre todo las económicas que son las motrices y generadoras de puestos de trabajo, se van posicionando en grupos: el 46,1% se declaran activistas, el 36,7% conservadores y el 17,2% individualistas pasivos.
La juventud considera que los partidos no tienen interés por los problemas reales que diariamente denuncia la gente. Denuncian su confianza en el actual sistema de los partidos y su forma de actuar. Señalan que no tienen credibilidad y liderazgo los representantes políticos, y que carecen de democracia interna los partidos políticos. Para el 70 % de los jóvenes la escasa participación ciudadana en la política es un problema importante y de difícil solución en estos momentos. Todo ello hace que cuando se les pregunta por el hecho político muestran indignación, desconfianza o impotencia.
El estudio demoscópico deja claro que los jóvenes denuncian una crisis del modelo social actual y apuestan por el poder de la ciudadanía para transformar el modelo, siempre enmarcado en la participación democrática y con la urnas como  referencia. Los partidos al uso se suelen acordar de los jóvenes por un doble motivo. Uno arribista, para que incline el voto hacia la fuerza política que representan, y el otro de preocupación, cuando se agrupan y acampan, como en el 15 M, en plazas de nuestro país. Ni uno ni lo otro. Los jóvenes, con derecho a ser electores y elegidos, deben disponer de mayor peso en las decisiones políticas, sobre todo las que van a influir de forma negativa en su futuro. De seguir como hasta ahora no solo será una generación sino varias las que vayamos perdiendo y dejando en el camino. Los formamos y luego les hacemos el pasaporte para que dejen el país. Una triste realidad para la que no veo soluciones en los programas políticos.