• Martes, 21 de Noviembre de 2017

Gallegos y británicos

Reconozco que los luctuosos sucesos terroristas del Reino Unido me tiene muy preocupado en los últimos tiempos.

 

Reconozco que los luctuosos sucesos terroristas del Reino Unido me tiene muy preocupado en los últimos tiempos. Leo, escucho y visiono todo lo que llega a mí de forma directa o indirecta, o a través de la redes sociales, para tener puntual información de lo que sucede por tierras inglesas. 
Me siento muy preocupado por partida doble. Por una parte, porque la espiral fanática terrorista de estos descerebrados parece ir en aumento y buscando siempre hacer el mayor daño posible, sobre todo entre las poblaciones más jóvenes. Y por otra, porque visito aquellas tierras en las que residen por cuestiones de trabajo mis hijos y nietos. 
Cada vez que un nuevo suceso terrorista salta a las alarmas de noticias que tengo en mi móvil, el corazón me da un vuelco, sin haber tenido tiempo para reponerme del anterior. Como periodista comienzo a bucear en los canales y fuentes informativas para disponer de los mayores datos.
Dos gallegos. Uno de Ferrol y el otro de Pontevedra. Han demostrado su gran sentido de solidaridad a los británicos que les acogen desde hace tiempo en momentos de gran miedo y desconcierto ocasionado por los tres terroristas que intentaron dejar sin vida a todo lo que se pudiera mover a su alrededor.
Los familiares de Ignacio Echeverria están desolados. Cuando escrito mi artículo nada se sabía de lo que pudo acontecer a su hijo y hermano en una tierra en la que demostró su bonomía defendiendo a golpes de patín a una mujer que estaba siendo atacada por uno de los salvajes y fanáticos terroristas. Sus familiares no sabían si estaba muerto, o gravemente herido en un hospital. La negativa a darles información me parece que denota a las claras la improvisación manifiesta de los británicos a la hora de enfrentarse a situaciones como las que están aconteciendo en los últimos meses. En relación a esa total falta de información a los familiares me hago una pregunta en voz más que alta: 
¿Qué harían los ingleses y los responsables de los tabloides y periódicos amarillistas de aquel país si fuera un compatriota de ellos? Seguro que hablarían de la incapacidad de la de los españoles, etc, etc. Creo que la de los ingleses ahora mismo está por los suelos. 
Poco a poco se va demostrando que hubo y sigue habiendo demasiadas lagunas en lo que a vigilancia y seguimiento de estos animales fanáticos se refiere. Los tres últimos estaban más que fichados por sus andanzas dentro del yihadismo la ramas más violenta y radical del islam.Y uno de ellos fue detenido por la policía italiana que alertó a la inglesa de sus intenciones terroristas. Blanco y en botella…