• Domingo, 22 de Octubre de 2017

Extraña pareja de baile

Reconozco que bailar me ha gustado siempre. Aunque reconozco que he sido más bailarín en el último tercio del siglo pasado que en el actual. 

 

Reconozco que bailar me ha gustado siempre. Aunque reconozco que he sido más bailarín en el último tercio del siglo pasado que en el actual. 
Reconozco que las parejas de baile se van formando y configurando con el tiempo o, por lo menos, eso era lo que nos decían en las clases de baile de salón, tan de moda en los finales de los 80.
Y reconozco que también en esos salones se formaban extrañas parejas. Como tal tenemos que considerar la formada por dos exmáximos mandatarios autonómicos: el vasco Juan José Ibarretxe y el catalán Arturo Mas.
Escribo este artículo horas antes de que los dos fracasados políticos, en caída libre por el independentismo y el secesionismo de sus respectivas comunidades autónomas, compartan en el auditorio Kursaal conferencia para hablar sobre el derecho a decidir y la reactivación del soberanismo vasco en plena ebullición de la consulta catalanista, en forma de referéndum, para abandonar las amarras que les une al Estado español.
La preciosa ciudad de San Sebastián es el lugar escogido para que los dos políticos se den un baño de masas bastante irreal y hablen de sus cuitas que les llevaron a estar fuera de la política. 
Uno por mandato del Tribunal Constitucional que declaró por unanimidad inconstitucional la ley impulsada por el lehendakari y aprobada por el Parlamento vasco sobre consultas populares, y el otro a la espera de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que le sentó en el banquillo y que lo podría inhabilitar por diez años para ostentar cargo público por desobedecer al Constitucional y convocar la consulta independentista del 9 de noviembre de 2014.
Esta extraña pareja de baile, provista de barretina y txapela, va a compartir viejos deseos soberanistas imposibles de alcanzar. 
Me pregunto horas antes de que suene la música independentista y separatista por qué tipo de baile se van a decidir: sardana (más de conjunto) o una dantza vasca (individual). 
Yo les propongo un baile agarrado que sin duda es el que conocemos todos los españoles y hemos bailado en plazas de pueblos y ciudades con motivo de las fiestas patronales. 
Una duda me inunda en estos momentos: ¿Quién llevará a quién? Algo de suma importancia en el baile agarrado, sobre todo si se trata de una extraña pareja de baile.