• Martes, 24 de Octubre de 2017

Periódicos de papel

En mi casa fuimos siempre ávidos de la prensa escrita. Incluso de la famélica –un par de hojas y poco más– durante los duros tiempos de la posguerra incivil y conflagración mundial

En mi casa fuimos siempre ávidos de la prensa escrita. Incluso de la famélica –un par de hojas y poco más– durante los duros tiempos de la posguerra incivil y conflagración mundial. Mi padre consumía periódicos al desayunar y cuando terminaba la tarde, fumando un cigarrillo de picadura o lo que afanara con una copa de coñac. El Ideal Gallego y “ABC”  constituían amigos cordiales. Recuerdo los distintos locales de nuestro periódico, sus grandes bobinas de papel y la suscripción ininterrumpida hasta hoy; por contraste, el ejemplar de los Luca de Tena no podía servir suscripciones a provincias y reservaban uno diario en la librería Lino Pérez, centro cultural de pintores emergentes gallegos, sita en calle Real. Éramos ocho hermanos y heredamos la inclinación paterna por las cabeceras de estos grandes rotativos que presiden mi hogar, posiblemente por reminiscencias de las luchas a brazo partido con mis hermanos para disfrutar su lectura.
Ahora ha llegado a mis manos una publicación alusiva a los 15 años cumplidos por Vocento donde se congratula de los distintos periódicos que lo hacen líder de comunicación de España. Doce nombres como doce soles con la añadidura de “ABC” madrileño y “ABC” de Sevilla. Felicitaciones. Portadas. Empatía. Distintas publicaciones complementarias pero individualizadas respecto a agencias de difusión, seminario, mundo femenino, TVE, código único, inversión y finanzas. Cifras. Trabajadores. Diez razones-en la época de la información electrónica sin pasar por el kiosko-para consumir prensa y medios de comunicación: ciudadanos informados; poder de la sociedad contra abusos del gobernante; cohesión familiar; razones veraces; prestigio de la firma y entretenimiento de calidad...
Reflexiono en función del papel tangible y discreto conque amanezco. ‘’La prensa necesita al lector. Y la independencia también. La información de calidad tiene un precio’’.