• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

Padre Rubinos, memoria 2016

La institución benéfico social Padre Rubinos me remite su “Memoria de actividades correspondiente al año 2016”.

La institución benéfico social Padre Rubinos me remite su “Memoria de actividades correspondiente al año 2016”. Tengo presente que este anuario encarna una facultad psíquica con la que recordamos.
Abre el pórtico de la magnífica publicación –informativa, testifical, divulgadora– el presidente Eduardo Aceña García que insiste en la mies sembrada por el viejo patronato de la caridad coruñés y su continuidad hogaño donde los problemas se han multiplicado, desde el compromiso asumido personalmente de que la mano izquierda ignore lo que da la derecha.
Políticas activas de inserción laboral, funcionamiento ejemplar de la tienda de ropa usada, taller textil y recogida de prendas. Muchos colaboradores, asociaciones, comercios mercantiles y empresariales con dedicación hacia tantos desfavorecidos que luchan por recuperar su dignidad amenazada.
Complejo gerontológico, escuela infantil y residencia de anciano. Invitación pública a compartir los actos del centenario que se desarrollarán durante el bienio 2017-2018.
Sin olvidar, de casta le viene al galgo, fundaciones benefactoras colaboradoras como Amancio Ortega, Barrié de la Maza y Santiago Rey Fernández Latorre; además de instituciones públicas, Ayuntamiento herculino, Xunta de Galicia y Diputación de La Coruña y, cerrando filas, los pactos innominados que colaborancon aportaciones económicas y trabajos.
La memoria depara siempre una aventura para conseguir objetivos sociales. Proust indaga en las impresiones que le producen los objetos: ciudades, climas, estaciones, personajes, campos, panorámicas.
Deseo nostálgico de hacer presente nuestra existencia entera. El tiempo como acicate moral donde se admiran las flores, los árboles y los ratos infantiles donde iniciábamos la vida. O también rememorar la escultura de Rodin para su infierno: “El pensador”.
Pero quien piensa recuerda. Memoria de un año. Dios camina al lado y nos pide esa ayuda que tanto necesitan quienes visitan las instalaciones del Padre Rubinos.