• Viernes, 24 de Noviembre de 2017

Haztecir es una organización que por tierra, mar y aire lucha para que se le deja ejercitar la libertad inscripta en el fronstipicio de la democracia.

Haztecir es una organización que por tierra, mar y aire lucha para que se le deja ejercitar la libertad inscripta en el fronstipicio de la democracia. Una de las patas del trípode de la revolución burguesa junto a la igualdad y la fraternidad. 
Este nuevo colectivo pide ayuda para defender la libertad de expresión y el derecho de los padres a educar a sus  hijos frente a la ideología de género. Resulta altamente curioso que un autobús, que afirma que los niños tiene pene y las niñas vulva, sea censurado ipso facto con el látigo de la Laicista Intolerancia y se permita en cambio, como libertad de expresión, asaltar un altar religioso desnudándose para hacer la puñeta a los fieles y sus creencias, se insulte a la Patria por ser interpretación de un grupo dispar o se quemen reproducciones del Jefe de Estado y la bandera nacional española porque resulten más llamativas y fotogénicas.
Algo no funciona bien. Quizás pro el desafío de ingeniería social que aspira a destrozar nuestras instituciones jurídicas y morales o por el miedo de otros a ser tachados de fascistas o vergonzosos hombres de derechas. Es el materialismo relativista que asalta a degüello al matrimonio tradicional-carga o cuidado de la madre, oneroso, doloroso, gravoso-y como granada rompedora de la familia. 
Así nos va. Crecimiento negativo de población. Aumento de divorcios y separaciones. Proliferación de la violencia de género sobre la frágil mujer. Ella, centro natural de la familia, mientras que el hombre debe trabajar como si la familia fuera el mundo entero. Ahí está el progreso. La perfección para mejorar. 
La verdad y la polémica. Intolerancia y discriminación. La corrección política y sus patrones rígidos. Lobbies culturales y dogmas. Hackers vengadores que insultan y amenazan… 
Ante estos hechos salta como reacción lógica el manifiesto por la libertad de expresión. No olvidemos que un grupo pequeño de ciudadanos puede cambiar el mundo...