EL FIN DE LAS FÁBRICAS DE VEHÍCULOS

Tal y como lo conocemos hoy, el modelo 

Tal y como lo conocemos hoy, el modelo productivo de las fábricas de autos toca a su fin en cuanto a su producción en cadena. Ahora los fabricantes están poniendo en práctica un novedoso modelo que consistirá en unas plantas de fabricación robotizadas y el cliente podrá elegir su vehículo a la carta y sin que tenga fallos. Por lógica, el precio también habrá de variar de acorde con nuestras exigencias al momento de efectuar la compra.
De modo que las antiguas cadenas de montaje industrial que hacían un vehículo al minuto y varios miles idénticos por día llegan a su fin. Los principales fabricantes ya trabajan en la nueva revolución del automóvil, una de ellas es la francesa PSA Peugeot Citroën, la cual se suma a esta nueva moda que está por venir, y detalla en un vídeo de unos tres minutos cómo ha de ser el coche del futuro a fabricar en sus factorías a partir del año 2030. Según el documento, las fábricas de entonces serán muy diferentes de las actuales; por poner un ejemplo, la planta de Citroën en Vigo cuenta con 1.200 robots y una plantilla de seis mil trabajadores, para entonces las cifras serán a la inversa, es decir, los trabajadores serán sustituidos por robots y los robots por 1.200 operarios.
Esta nueva robotización dará paso a una inmediata respuesta de los pedidos personalizados por parte de los clientes y su entrega con la garantía de no tener defecto alguno el vehículo que se entregue a gusto del usuario, de modo que la tecnología de estas plantas permitirá la detección del más insignificante fallo y su inmediata corrección en tiempo real, sin tener que desguazar el vehículo como acontece en este momento y el pedido podrá hacerlo de forma telefónica.
La compañía diseñará diversos modelos para que el cliente elija el que mejor se acomode a su gusto. Cada una de sus plantas tendrá sus proveedores de componentes y la fábrica sólo tendrá que ensamblarlos, de modo que en la factoría de Vigo habrá varias líneas de montaje más reducidas y manejables, y durante el proceso de fabricación el cliente estará informado a través del móvil de cómo está su pedido, en qué fase se halla y el momento de su entrega.
La factoría Citroën viguesa llegó a tener 10.500 trabajadores en el año 2009, cifra que ya no alcanzará jamás, ya que desde ese mismo año las líneas de montaje se modernizaron y cada año se incorporan unos 200 robots y en esa línea se seguirá trabajando. La plantilla actual es de 5.700 trabajadores y para el ejercicio señalado de 2030 abarcará a tan solo 1.200 operarios en las diversas funciones de la nueva factoría viguesa. Son cosas de las nuevas tecnologías, máquinas por personas.